Crónica Asturias.

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Cofiño aboga por reformas constitucionales para preservar la convivencia ante la pluralidad.

Cofiño aboga por reformas constitucionales para preservar la convivencia ante la pluralidad.

OVIEDO, 5 Dic. - El presidente de la Junta General del Principado de Asturias, Juan Cofiño, ha defendido este martes en sede parlamentaria la Constitución Española de 1978, al tiempo que ha planteado en su discurso posibles reformas parciales para actualizar el texto y ha aprovechado para advertir de que la Carta Magna diseña un Estado basado en el pluralismo político aunque, entiende, "la pluralidad no puede llegar a destruir la convivencia y la propia democracia, a base de una excesiva gesticulación en sede pública".

En el acto con motivo de la conmemoración del referéndum constitucional del 6 de diciembre y ante representantes institucionales y de todos los grupos parlamentarios excepto Vox, Cofiño se ha referido a la Constitución como "lo mejor" construido por los españoles, aseverando que durante los 45 años que lleva de vigencia ha supuesto una "ganancia" para la sociedad en términos de derechos y libertades.

Además, ha mencionado la organización territorial del Estado para apuntar que el diseño de la arquitectura constitucional en el plano territorial "esta siendo impugnado en determinados territorios que, so pena de su especificidad, alientan la redención de su supuesta identidad de grupo, reclamando niveles de autonomía creciente que esconden la querencia por un estado propio".

"Sin embargo, el balance de estos 45 años de vigencia de nuestra constitución, atendiendo exclusivamente a la histórica problemática territorial de España, se ha saldado a partir de la implementación del Estado autonómico, equilibrando sensata y armónicamente, la unión y el particularismo, como corresponde a una sociedad plural como la nuestra", argumenta.

Entiende el presidente del parlamento autonómico que "se ha provocado un razonable acomodo a las demandas nacionalistas más reclamadas y sentidas en aquellos territorios con fuerte impulso identitario, sin quiebra de nuestra norma básica, utilizando, al efecto, mecanismos constitucionales ordinarios o extraordinarios".

"La respuesta ante las demandas crecientes de naturaleza identitaria siempre ha sido esta: cabe el nacionalismo no soberanista y no cabe el nacionalismo independentista. Con este criterio debemos encarar el futuro, apelando a la lealtad constitucional, o, si me lo permiten, al patriotismo constitucional en versión de Habermas. En cualquier caso, a la devotio a la casa común y compartida. Reivindiquemos, especialmente en este terreno, la cultura del pacto, que demanda pragmatismo y flexibilidad", dice.

Juan Cofiño ha planteado, en su discurso, que durante 45 años "se han sucedido en la sociedad española cambios significativos que demandan una puesta al día por la vía de reformas puntuales y concretas que ayuden a la estabilidad institucional y política, eso sí, desde la premisa de amplios consensos al respecto".

Apunta posibles ámbitos de mejora "en lo relativo al régimen electoral, conectados con una mayor aseguramiento de la gobernabilidad y la estabilidad institucional, complementado, llegado el caso, con una reforma del Senado (sempiternamente postergada) que le habilite como una verdadera Cámara Territorial o caja de resonancia de las Comunidades Autónomas, toda vez que el modelo autonómico esta firmemente arraigado en sede constitucional y en el imaginario colectivo de los españoles".

También aboga por "constitucionalizar la cohesión social y los derechos sociales como objetivo fundamental del Estado y valor superior del Ordenamiento Jurídico, con especial mención a la irreversibilidad de las conquistas sociales acumuladas en el tiempo". Cree Cofiño que esa reforma "entronca directamente con el sentir muy mayoritario de la población española" ante la situación de precarización que "amenaza a una parte de la población, señaladamente a las generaciones más jóvenes".

"No quiero pasar por alto la imprescindible adecuación terminológica del vocablo 'disminuidos' al que alude el articulo 49 de nuestra Constitución para proceder a sustituirlo, cuanto antes, por la apelación a la 'discapacidad' en orden a la preservación de la dignidad de las personas", ha remarcado, igualmente.

Asimismo, ha apostado por "intentar constitucionalizar de alguna manera la gobernanza de la sociedad digital, en aras de salvaguardar nuestros derechos y libertades (realmente amenazados) por la eclosión imparable de estos nuevos entornos".

Otro aspecto que para el presidente de la Junta podría abordarse es el relativo a los derechos humanos y la regulación del régimen jurídico de personas refugiadas e inmigrantes.

Juan Cofiño ha destacado el valor constitucional de pluralismo político y el aseguramiento de un conjunto de derechos y libertades, homologables con las democracias occidentales mas avanzadas y que ha permitido "el mayor periodo" histórico en paz y libertad.

"Ahora bien, la pluralidad no puede llegar a destruir la convivencia y la propia democracia, a base de una excesiva gesticulación en sede pública", ha advertido.

Con todo, el presidente del parlamento autonómico ha resaltado que Asturias ejemplifica "un modelo de convivencia en perfecto equilibrio entre lo identitario y lo universal". "No forma parte del ADN de los asturianos incompatibilidad alguna que nos impida sentirnos confortables en nuestra condición de asturianos, españoles y europeos", ha dicho.