El albergue de Serín en Gijón pide no contactar por perros rescatados del criadero ilegal
El Centro de Protección Animal de Gijón, ubicado en el albergue de Serín, ha informado que actualmente no puede atender llamadas relacionadas con los perros evacuados de un criadero ilegal intervenido por la Guardia Civil. La saturación de llamadas ha llevado a las autoridades a solicitar a la ciudadanía que no insista en contactar con ellos para consultas o donaciones en este momento.
El operativo, llevado a cabo por el Seprona, ha resultado en la rescate de numerosos perros provenientes de un criadero ilegal, lo que ha generado una fuerte atención mediática y ciudadana. Sin embargo, las instalaciones están desbordadas y el personal se dedica en exclusiva a la atención de los animales. La adopción de estos perros no está prevista en el corto plazo y, cuando se habiliten, se comunicarán oficialmente.
Desde el centro, también se ha recordado que las donaciones en forma de productos o aportaciones económicas son las vías más útiles para apoyar su labor en estos momentos. La situación refleja las dificultades que enfrentan las instituciones de protección animal ante casos de criaderos ilegales, que además de vulnerar normativas, generan un impacto social y sanitario.
Este incidente se enmarca en un contexto de mayor vigilancia sobre el comercio ilegal de animales en Asturias, reforzado en los últimos meses por las autoridades y organizaciones protectores. La regulación de criaderos y la lucha contra el comercio clandestino son prioridades en la agenda política, con propuestas de incrementar controles y sanciones.
Desde el punto de vista político, esta situación evidencia la necesidad de fortalecer los recursos y la normativa para prevenir y sancionar estos delitos. La coordinación entre Guardia Civil, instituciones locales y asociaciones civiles es clave para abordar eficazmente estos casos y evitar que se repitan en el futuro.
En perspectiva, la atención social y política a estos hechos puede impulsar cambios en la regulación y en la percepción pública sobre el bienestar animal. La protección efectiva de los animales requiere un compromiso sostenido que trascienda la gestión puntual de emergencias, hacia políticas integrales de control y sensibilización.