• viernes 3 de febrero del 2023

El asesino de Erika "había decidido terminar con la vida de la pequeña tiempo antes", según fiscalía

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OVIEDO, 19 Dic.

La Fiscalía del Principado de Asturias mantiene que presunto creador de la desaparición de una menor en Oviedo el mes pasado de abril había decidido terminar con la vida de la pequeña tiempo antes de realizar su acción y había estudiado sus movimientos.

Así lo manifestó este lunes en la comparecencia conmemorada en el
Juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo, donde las partes trasladaron al investigado sus que corresponden imputaciones. El investigado compareció mediante videoconferencia.

Según el Ministerio Fiscal, el investigado estudió los horarios de entrada y salida de la menor de su residencia de Oviedo, con lo que sabía que la pequeña retornaba a su casa todos y cada uno de los días del centro desde las 14:40 horas. De este modo, minutos antes de las 14:40 horas del 5 de abril de 2022, el investigado decidió realizar su propósito criminal.

Para ello, bajó las persianas de todas y cada una de las ventanas de su hogar, situado en exactamente el mismo inmueble que el de la menor pero en el primer piso, a fin de que ningún vecino pudiese ver por medio de
las ventanas lo que iba a ocurrir minutos después dentro de su casa.

Igualmente, guardó en el cajón de su mesa a la noche una cinta de embalar de color cobrizo, tal como nueve bridas de color negro, por si acaso fuera preciso amordazarla. Finalmente, cogió un cuchillo de mesa de 11 centímetros de longitud y 2 centímetros de ancho con mango de madera color cobrizo y lo ocultó entre sus ropas.

Así, salió de su residencia y aguardó a la menor fuera de la finca, hasta el momento en que esta apareció y picó al telefonillo de su casa. Cuando su padre le abrió la puerta del portal, la joven entró, y con ella el investigado, sin que la pequeña se percatara de su presencia.

Una vez que la menor se dirigió al ascensor con intención de subir a su casa, el investigado se abalanzó sobre ella, por la espalda y de manera completamente inesperada, de tal modo que la víctima no ha podido ni vaticinar ni imaginarse el ataque, siendo de todo punto irrealizable la defensa por su lado. Entonces, le asestó una primera cuchillada, mientras que la empujaba hacia las escaleras y le
tapaba la boca a fin de que no gritase.

Una vez en las escaleras, el investigado llevó a la menor escaleras arriba, mientras que le proseguía asestando puñaladas a fin de que no pudiese resistirse. Al llegar al primer piso, arrastró a la joven por el pasillo hasta la puerta de su hogar, durante unos siete metros, y una vez en la vivienda, la
llevó hasta el baño, la dejó allí dificultosamente herida y a salió a su dormitorio, donde se desnudó. A continuación, regresó al baño, volvió a apuñalar a la menor y la hirió sexualmente.

Sobre las 15:09 horas, una vecina del mismo piso llamó a la Policía Nacional a través del 091 frente a los chillidos agobiados del hermano de la víctima, que golpeaba fuertemente la puerta de la vivienda del investigado al notar las máculas de sangre que ya están en el pasillo del primer piso y la chaqueta de su hermana tirada en el suelo.

Minutos después se presentó en el sitio una patrulla de agentes, que lograron entrar al residencia forzando la persiana de la ventana de la puerta de corredera de la cocina, que se encontraba sin
cerrar. Los policías consiguieron sacar a la menor del baño sobre las 15:20 horas y la llevaron al vestíbulo, donde procuraron efectuarle operaciones de reanimación cardio-pulmonar, que se alargaron hasta la llegada de los servicios sanitarios, sobre las 15:39 horas. Instantes después llegó una UVI móvil inteligente, que determinó el fallecimiento de la menor.

El investigado dió a la menor un número de puñaladas que excedieron de las primordiales para generar la desaparición, y solo lo logró para cerciorarse de que ocasionaba a la víctima un mal y un padecimiento completamente insignificantes.

Para asegurarse su propósito criminal, se sirvió de la enorme fuerza física que presentaba en frente de la víctima, siendo él un hombre de 30 años y complexión atlética y la víctima, una pequeña de 14 años y solamente 50 kilogramos de peso.

Según el informe forense, el investigado muestra una sabiduría habitual, entiende lo que sucedió y comprende a la perfección lo que está bien y lo que está mal. Presenta una imputabilidad plena, con aspectos narcisistas. El investigado está en situación de prisión provisional sin fianza por esta causa desde el día 8 de abril de 2022.

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