El cierre de comercios en Asturias alcanza un ritmo de uno por día, en medio de subidas de alquiler y envejecimiento empresarial
Asturias ha registrado el cierre de un comercio diario en los últimos cinco años, sumando un total de 1.743 negocios desaparecidos. Este fenómeno refleja la difícil situación del comercio local en un contexto de aumento de los costes de alquiler y envejecimiento del tejido empresarial.
El análisis de UPTA apunta que los precios de los locales en las principales ciudades asturianas han subido un 30 %, haciendo que el alquiler represente hasta el 40 % de los gastos de explotación de pequeños negocios. La especulación urbanística y la escasa planificación de relevo generacional agravan la problemática.
El impacto es doble: por un lado, se dificulta la entrada de nuevos emprendedores y, por otro, el envejecimiento del colectivo autónomo pone en riesgo la supervivencia del comercio tradicional. La falta de un plan de relevo específico y las altas cargas fiscales contribuyen a esta crisis.
Desde UPTA, se propone la creación de una red de locales con alquileres controlados y bonificaciones fiscales para frenar los cierres. La medida busca facilitar el acceso a jóvenes y autónomos, además de recuperar locales vacíos en un momento en que la economía asturiana enfrenta desafíos estructurales.
El contexto político actual no ha implementado aún políticas específicas para revertir esta tendencia. La falta de un plan regional de apoyo al comercio y el envejecimiento del colectivo autónomo reflejan prioridades aún por definir. La situación requiere acciones coordinadas para evitar una pérdida irreversible del tejido comercial local.
De cara al futuro, la recuperación del comercio en Asturias dependerá de políticas que aborden tanto los costes de operación como el relevo generacional. La crisis del sector pone sobre la mesa la necesidad de un enfoque integral que garantice la viabilidad del pequeño comercio y la vitalidad económica de la región.