El desplome de cotizaciones del vacuno en España por efecto del acuerdo UE-Mercosur
Las cotizaciones del vacuno de carne en España han experimentado una caída significativa, con recortes de entre el 8% y el 12% en los últimos meses en algunas lonjas. Esto se atribuye principalmente al incremento de las importaciones procedentes de países del Mercosur tras la puesta en marcha provisional del acuerdo comercial UE-Mercosur en mayo pasado.
El acuerdo, que busca reducir aranceles y facilitar el comercio bilateral, ha facilitado un aumento de las importaciones en la Unión Europea, superando en más del 30% el promedio de los primeros cuatro meses de 2022 en comparación con años anteriores. En España, las importaciones desde Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se han disparado un 340% en el mismo periodo, alcanzando más de 8.100 toneladas.
Este incremento ha tenido consecuencias directas en el sector ganadero español, que enfrenta una caída en los precios en origen y una saturación del mercado interno. Además, la paralización de exportaciones a Marruecos, mercado tradicional para el sector, ha favorecido aún más la sobreoferta y la bajada de precios.
Desde COAG, se advierte que estas medidas, junto con una vigilancia sanitaria insuficiente en algunos países del Mercosur, ponen en riesgo la soberanía alimentaria y la calidad de la carne en el mercado europeo. La organización ha solicitado una reunión con las autoridades para evaluar la posibilidad de activar cláusulas de salvaguardia que protejan al sector local.
En el contexto político, la Comisión Europea ha mostrado interés en revisar los controles sanitarios y en evaluar el impacto del acuerdo en los productores europeos. Sin embargo, la ratificación definitiva del tratado aún está en debate, enfrentándose a opiniones diversas en los Estados miembros, especialmente en países con fuerte tradición ganadera como España.
El futuro del sector vacuno en España dependerá de la capacidad política para gestionar las importaciones y establecer medidas que protejan a los productores nacionales sin renunciar a los beneficios del comercio internacional. La experiencia reciente subraya la necesidad de una mayor coordinación y regulación en el marco de la política agrícola común.