Crónica Asturias.

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La cueva de El Pindal cerrada por riesgo de gas radón

La cueva de El Pindal cerrada por riesgo de gas radón

La Consejería de Cultura del Gobierno de Asturias ha tomado la decisión de suspender de manera provisional las visitas a la cueva de El Pindal, en Ribadedeva, con el objetivo de completar los estudios en curso sobre la presencia de gas radón en las cuevas de arte rupestre.

Según la información proporcionada en un comunicado por el Ejecutivo asturiano, esta medida preventiva se mantendrá hasta que se concluyan los análisis, después de haber observado valores más altos de lo esperado en las primeras mediciones realizadas en El Pindal.

El Instituto Nacional de Silicosis, que cuenta con los recursos técnicos y humanos necesarios para llevar a cabo las mediciones de gas radón y monitorearlo, comenzó en octubre de 2023, en colaboración con la Dirección General de Patrimonio Cultural, un estudio sobre la exposición al radón en las cuevas de arte rupestre asturianas, con una duración de un año.

Este estudio permitirá estimar el promedio anual de radón en aire en todas las áreas visitables de las cuevas y en los lugares de trabajo de los guías destinados allí. Esta medida se implementa en concordancia con el Real Decreto 1029/2022, de 20 de diciembre, que aprueba el reglamento sobre la protección de la salud contra los riesgos derivados de la exposición a radiaciones ionizantes.

Después de concluir el primer trimestre de mediciones, se han detectado valores provisionales de radón superiores a lo previsto en El Pindal, lo que ha llevado a que Cultura decida suspender temporalmente las visitas públicas a la cueva "por precaución", a la espera de confirmar los datos obtenidos, implementar medidas de mitigación del radón y realizar mediciones complementarias que garanticen la reducción de los niveles de gas al mínimo posible.

Desde el Principado señalan que el radón solo representa un riesgo para la salud de las personas en caso de exposición prolongada en el tiempo y a niveles muy altos.

El radón es un gas radioactivo de origen natural que se libera del suelo y tiende a acumularse en espacios cerrados como minas subterráneas, cuevas, viviendas y lugares de trabajo, entre otros. Según el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), todos los edificios albergan radón en concentraciones generalmente bajas, aunque hay áreas geográficas donde es más probable encontrar niveles elevados debido a la geología local. Por esta razón, el CSN se encarga de mapear el potencial de radón y clasificar las zonas.