La DOP Sidra de Asturias garantiza el suministro para 2026 pese a la sequía
La Denominación de Origen Protegida (DOP) Sidra de Asturias ha asegurado el abastecimiento para la cosecha de 2026, con un ligero aumento en la producción respecto a hace dos años. La reunión de la Mesa de Coordinación de Mercado evidenció la confianza del sector en un volumen mayor para el futuro cercano.
El sector ha observado que, aunque la cosecha presenta una situación general favorable, las altas temperaturas y la escasez de lluvias durante los meses de junio y julio preocupan a los profesionales. La sequía puede afectar la calidad y cantidad de la fruta en años venideros, con posibles repercusiones en la producción.
Este escenario se enmarca en el contexto político de impulso a la economía agrícola y a la protección de productos tradicionales en Asturias. La estrategia del Consejo Regulador contempla también desafíos como la rentabilidad del cultivo y el relevo generacional en las pumaradas, aspectos que requieren atención política y de inversión pública.
El crecimiento en el consumo de sidra con certificación, que ha pasado de 1,6 a 5 millones de botellas en una década, refuerza la importancia del sector para la economía local. La administración ha respaldado iniciativas para potenciar la calidad y la sostenibilidad del cultivo, en un momento en que la demanda continúa en alza.
El futuro del sector dependerá en buena medida de la gestión de los efectos del cambio climático y de las políticas públicas que favorezcan la innovación y la continuidad generacional. La colaboración entre productores, administración y centros de investigación será clave para garantizar la resiliencia de la sidra asturiana en los próximos años.