La PAC, clave para el desarrollo agrícola y exportador en España tras 40 años
La Política Agrícola Común (PAC) cumple 40 años consolidándose como motor del sector agroalimentario español. Desde la adhesión a la UE en 1986, la agricultura española ha experimentado una transformación profunda, con un incremento en la renta agraria y en la dimensión de las explotaciones. La facturación de la industria agroalimentaria se ha multiplicado por ocho y las exportaciones casi por 20, alcanzando los 78.000 millones de euros anuales en 2025.
El actual marco de la PAC ha sido determinante en la modernización del sector, permitiendo a los agricultores adoptar prácticas innovadoras y mejorar la competitividad. España ha pasado de tener una agricultura casi de subsistencia a liderar en innovación y exportaciones en Europa. La gestión de fondos y la digitalización de parcelas han sido fundamentales en este proceso.
El ministro Luis Planas ha destacado que la PAC debe mantener su carácter de política comunitaria con financiación suficiente, alertando sobre los recortes propuestos por la Comisión Europea para el periodo post 2027. La posición española insiste en que los fondos sean, al menos, iguales a los actuales, y en la importancia de preservar la identidad propia de la política agrícola en la UE.
La evolución del sector también refleja una reducción en el número de explotaciones, que han pasado de 1,85 millones a 790.000, pero con mayor tamaño y productividad. La industria agroalimentaria, además, ha aumentado en empleo y volumen de negocio, consolidando su papel como uno de los principales motores económicos del país.
En un contexto político, la discusión sobre el futuro de la PAC se enmarca en un debate más amplio sobre la cohesión europea y el fortalecimiento del mercado interior. La postura de España, alineada con las comunidades autónomas, busca garantizar recursos adecuados y evitar una renacionalización que pueda debilitar la política común.
Mirando hacia el futuro, la continuidad de la PAC será clave para mantener la competitividad del sector y asegurar un desarrollo rural equilibrado. La innovación y la inversión en sostenibilidad seguirán siendo pilares fundamentales en la estrategia comunitaria y nacional.