• sábado 01 de octubre del 2022

La pigmentación obscura ha podido resguardar a las ranas de Chernóbil tras el incidente nuclear, según una investigación universitario

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OVIEDO, 16 Sep.

Un estudio creado desde 2017 en la Zona de Exclusión de Chernóbil (Ucrania) por el estudioso de la Universidad de Oviedo Germán Orizaola declara que las ranas de esa región muestran una pigmentación mucho más obscura que las de áreas próximas.

La coloración obscura, socia a una mayor concentración de melanina, podría achicar el daño provocado por la radiación en los organismos vivos, al desvanecer una parte de esa radiación o reducir la acción de radicales libres, conforme han informado desde la Universidad de Oviedo.

Este estudio forma entre las primeras recomendaciones de la presencia de respuestas adaptativas en frente de la radiación en vertebrados.

El trabajo, cofirmado por Pablo Burraco, hoy día estudioso en la Estación Biológica de Doñana, termina de ser anunciado en la gaceta Evolutionary Applications.

Orizaola, estudioso del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas de la Universidad de Oviedo, ten en cuenta que el incidente en el reactor número 4 de la central de energía nuclear de Chernóbil (Ucrania) el 26 de abril de 1986 produjo la mayor liberación de substancias radiactivas al medio ambiente de la historia.

"El encontronazo inicial del incidente sobre la naturaleza de la región y sobre la población humana fue severo", dice. No obstante, pasaron ahora mucho más de tres décadas desde el incidente y la región se convirtió en una superficie protegida cobijo de especies como el lobo, el lince o el oso pardo.

"Saber el encontronazo en un largo plazo sobre los ecosistemas naturales de un incidente como el de Chernóbil se convirtió en una prioridad científica y de administración", añade.

Uno de los puntos que hoy en día lúcida mucho más interés entre la red social científica es la oportunidad de que en Chernóbil se estén provocando procesos de adaptación a la radiación.

El presente estudio examinó entre 2017-2019 la coloración de 189 machos reproductores de la rana de San Antonio oriental (Hyla orientalis), tanto dentro como fuera de la Zona de Exclusión de Chernóbil (Ucrania). Esta clase, distribuida por el Este de Europa y cerca del Mar Negro, tiene una coloración habitual verde refulgente.

El trabajo se desarrolló en 12 localidades distribuidas durante un extenso gradiente de polución radiactiva, desde localidades con escenarios mucho más de cien ocasiones superiores a lo común, hasta 4 localidades fuera de la Zona de Exclusión y con escenarios basales de radiación.

Además de la coloración del dorso, se midió la dosis de radiación absorbida por cada rana, tal como sus escenarios de agobio oxidativo, que tienen la posibilidad de asociarse tanto a la exposición a radiación como a la producción de melanina.

Los desenlaces enseñaron que la coloración de los individuos examinados es de manera significativa mucho más obscura en la Zona de Exclusión de Chernóbil que en las localidades de fuera hasta llegar a hallarse individuos absolutamente negros.

En preciso, se advirtió una relación directa entre el color del dorso y la distancia a zonas de alta radiación en el instante del incidente. Los individuos mucho más oscuros se hallaron en las ubicaciones que vivieron los escenarios mucho más altos de radiación en 1986, o cerca de ellas.

Prácticamente todas y cada una de las ranas capturadas fuera de la Zona de Exclusión enseñaron el color verde refulgente propio de la clase. Por el opuesto, no se halló una relación entre la coloración de las ranas y la dosis de radiación absorbida hoy en dia por esos individuos.

Tampoco se advirtió un incremento de los escenarios de agobio oxidativo ni en las ranas mucho más oscuras, ni en las que tenían unos mayores escenarios de radiación absorbida.

Estos desenlaces proponen que las diferencias en coloración no se tienen que a la exposición de hoy a radiación, y señalan al efecto de la exposición histórica de estas ciudades.

El estudio recomienda que la coloración obscura de las ranas de Chernóbil podría ser consecuencia de un desarrollo de selección natural generado por la exposición inicial a escenarios altísimos de radiación.

Los individuos con una coloración mucho más obscura, esto es con mayores escenarios de melanina, habrían sufrido un menor encontronazo de la radiación liberada por el incidente. Esta mayor protección habría hecho que su continuidad en la población se viese aumentada, hasta los escenarios detectados hoy en día.

"El presente estudio forma un paso adelante en los trabajos de investigación sobre la ecología de la Zona de Exclusión de Chornobyl. Además, abre novedosas líneas de investigación para investigar el papel que la melanina puede jugar en la protección en frente de radiaciones, con potenciales apps que van desde la administración de restos nucleares a la exploración espacial", dijo Orizaola.

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