• martes 7 de febrero del 2023

Los ocho sanitarios acusados de ver el historial de un compañero ingresado tras una riña niegan los hechos

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La acusación especial renuncia a las acciones penales pero demanda una indemnización de 60.000 euros

OVIEDO, diez Ene.

Un total de ocho sanitarios, cinco enfermeras, un médico y 2 socorrieres clínicos, del Hospital Central Universitario de Asturias, HUCA han prestado este martes declaración en la sección tercera de la Audiencia al estar acusados de entrar sin justificación al historial médico de un compañero en el mes de enero de 2017 que continuaba ingresado. Todos ellos han negado los hechos y se han justificado asegurando que "era práctica frecuente" dejar abiertas las sesiones personales, con sus claves, para lograr entrar al historial de los pacientes que llevan a lo largo la jornada de trabajo.

Los procesados han explicado frente al tribunal que probablemente halla un mínimo de 2 y máximo de 4 sesiones abiertas al unísono en otros muchos ordenadores y además de esto es un prominente número de expertos el que tiene ingreso a estos ordenadores.

El médico, que en un inicio denunció a 34 sanitarios en conjunto, ingresó tras llegar a emergencias por una reyerta que continuó en el centro hospitalario, con lo que continuaba bajo custodia policial. La acusación ha renunciado a la acción penal y únicamente mantuvo la reclamación de una indemnización total de 60.000 euros.

Por su parte Fiscalía demanda a seis de los acusados, por un presunto delito de hallazgo y revelación de misterios a seis de los acusados, una solicitud individual de pena de un par de años y siete meses de prisión, tal como al pago de una multa de 5.700 euros y su inhabilitación absoluta a lo largo de seis años y un mes. Para los otros 2 solicita una lástima de tres años y tres meses de prisión, multa de 6.300 euros y su inhabilitación absoluta a lo largo de nueve años y un mes.

Una de las enfermeras que sí aseveró haber entrado en el historial de la víctima fué la que en el instante de los hechos se encontraba destinada a la región de la planta donde está situado el modulo de seguridad custodiado por la policía donde continúan ingresadas la gente detenidas y donde se encontraba la víctima. Ha contado que el denunciante le contó en lo personal lo ocurrido pues había mantenido "una relación personal de amistad con el".

"Yo tenía una aceptable relación con el y fue el quien me llamó al verme por la ventana de la habitación. El día diez en el momento en que ahora se encontraba dado de alta le envié un mensaje y el me respondió", explicó la acusada que ha incidido en que si entró en su historial el día 9 fue pues el tolerante se encontraba bajo su control sanitario.

Por su parte el médico anastesista acusado ha negado haber entrado en el historial en tanto que ha aseverado que "no entra jamás en historiales de pacientes con los que no guarda relación asistencial alguna". "Verdaderamente no conozco a este hombre", indicó.

La primera acusada en declarar fue una enfermera que en el instante de los hechos trabajaba en reanimación, donde el 8 de enero de 2017 estuvo ingresado la víctima tras una intervención quirúrgica, día en el que entró a su crónica sanitaria. Respecto a la acusación de Fiscalía de haber entrado el 9 de enero, diez y 19 con su clave y contraseña a esa historia en el momento en que el tolerante por el momento no se encontraba en esas dependencias, la acusada ha negado los hechos.

"Yo no entré, le puedo garantizar que nunca entro en historias de pacientes que no están en la unidad donde trabajo. Pero las sesiones quedan abiertas es una práctica frecuente por si acaso brotan urgencias por el hecho de que si se cierra tarda bastante entonces en abrir, unos cinco o seis minutos. No tenía ni fundamento ni curiosidad para llevarlo a cabo", indicó a cuestiones de a fiscalía y de los letrados.

Otra de las enfermeras acusadas, que en el instante de los hechos trabajaba en la UCI, desde cuyos ordenadores y con su se sesión y claves se accedió al historial de la víctima más allá de que en ningún instante estuvo allí ingresado. Preguntada por esta cuestión ha negado que fuera ella la autora de esa entrada.

"No puedo comunicarlo por el hecho de que yo no lo hice. Alguien se aprovechó de mi seguridad y entró con mi sesión abierta en la crónica de esta persona", indicó la acusada que ha incidido en que por allí pasan cerca de 60 expertos. Ha añadido que ni conocía que esa persona había estado ingresada hasta el momento en que supo que había sido denunciada.

Otra enfermera que en ese instante era eventual y también iba rotando por distintos departamentos ha negado que el día 12 accediera al historial de la víctima, así como recopila fiscalía, con quien había coincidido en algún momento pero que ni sabía que había estado ingresado. "Fui conocedora de lo que le había ocurrido a ese tolerante en el momento en que recibí la demanda", dijo.

Similares fueron las explicaciones de otra de las procesadas, otra enfermera del servicio de rehabilitación de hospitalización por el que no pasó la víctima, a pesar de que con sus claves y contraseña asimismo se consultó su historial el diez de enero, en el momento en que aun se encontraba ahora dado de alta. "Yo no conocía a esa persona ni lo conozco de nada, lo he popular el día de hoy aquí y yo no entré en su crónica por el hecho de que no tenía ningún género de interés", explicó.

La últimas acusadas en declarar fueron ámbas socorrieres que prestaban servicio en reanimación en el mes de enero de 2017 y a las que se acusa de ingresar en el historial del denunciante con la sesión de otro sanitario. Las 2 han negado de forma definitiva esa acusación y una de ellas indicó que "no tendría ningún sentido que hicieran eso por el hecho de que el tolerante les había sido asignado y en consecuencia ella podía entrar a ese historial".

"No tiene sentido que yo utilizase la sesión de otra persona para ingresar en el historial de ese tolerante pues se encontraba bajo su control" y ha manifestado que todo ello ocurrió en 2017 y se les acusó en 2020.

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