Obras en siete túneles de la A-8 y A-64 prolongan restricciones durante todo el verano
Desde principios de julio, siete túneles en las autovías A-8 y A-64 en Asturias mantienen restricciones y cortes de carril que se extenderán hasta finales de septiembre. Las obras de modernización, financiadas con fondos europeos y con un presupuesto de 33,9 millones de euros, afectan a los túneles de Fabares, Villaviciosa, Deva, Infanzón, Cefontes, Brañaviella y Niévares.
Estas intervenciones, enmarcadas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, buscan mejorar la seguridad y la eficiencia de las infraestructuras. La renovación de sistemas de detección de incidentes, cámaras de vigilancia, señalización y sistemas eléctricos son algunas de las actuaciones principales. La planificación busca minimizar las molestias, pero la circulación se verá afectada en diferentes horarios y días.
Las restricciones continuarán en vigor en horarios diurnos en los túneles de Fabares, Brañaviella y Niévares, mientras que en Villaviciosa, Infanzón y Cefontes se han programado cortes nocturnos, principalmente en horario laboral. La finalidad es asegurar la seguridad de los operarios y usuarios, en un contexto político de inversión en infraestructuras que responde a las demandas de modernización de la red viaria estatal en la región.
Estas obras se enmarcan en una estrategia política que prioriza la inversión en infraestructura para potenciar la movilidad y la seguridad vial. La ejecución de estos proyectos, financiados con fondos europeos, refleja un compromiso del Gobierno central con el mantenimiento y la modernización de las vías en Asturias, en un momento en que la infraestructura se ha convertido en elemento clave para la cohesión territorial y el desarrollo económico regional.
De cara al futuro, se espera que estas obras contribuyan a la reducción de accidentes y a una mayor eficiencia en el transporte por carretera en Asturias. La continuidad de las inversiones en infraestructura será fundamental para sostener los avances en seguridad y conectividad, en un contexto político que busca equilibrar las demandas de modernización con la gestión de las afectaciones temporales a la circulación.