Pumares advierte contra el uso político de la cultura en Asturias
El secretario general de Foro Asturias, Adrián Pumares, ha llamado a evitar que la celebración del 25 de mayo, Día de la Bandera, sea instrumentalizada con fines políticos. En un contexto en el que la política regional vive un momento de tensión, Pumares subraya que la cultura y la identidad social asturiana deben mantenerse ajenas a la confrontación electoral.
Este mensaje se produce en medio de debates sobre la futura ley de cultura e identidad promovida por el Gobierno del Principado, que incluye la influencia de IU. La formación de izquierdas, que participa en el Ejecutivo en coalición con el PSOE, ha sido criticada por su papel en decisiones relacionadas con la cultura y por lo que Pumares define como un uso electoral de estas cuestiones.
El dirigente de Foro Asturias denuncia que IU actúa de manera que no corresponde a su representación parlamentaria, acusándola de manipular la cultura para beneficiar su imagen en pre-campaña. Además, cuestiona la influencia de IU en decisiones clave, sugiriendo que el PSOE debería reconsiderar su apoyo a esa formación.
En particular, Pumares se refiere a la campaña contra el Real Instituto de Estudios Asturianos (Ridea), que en su opinión, busca deslegitimar una institución cultural respaldada por unanimidad en la Junta General. Considera que esta estrategia refleja una intención electoral más que un interés real por la cultura asturiana.
Desde una perspectiva política más amplia, estas tensiones reflejan la fragmentación y el enfrentamiento interno en la política autonómica. La situación señala la importancia de mantener la cultura como un patrimonio común y alejado de los enfrentamientos partidistas, especialmente en un momento preelectoral.
De cara al futuro, la discusión en torno a la ley de cultura y los movimientos políticos en las instituciones culturales marcarán la dinámica política en Asturias en los próximos meses, poniendo en evidencia las tensiones entre la gestión institucional y los intereses partidistas.