Semana Santa traerá clima cambiante con lluvias y nieve desde mañana hasta el miércoles y nuevamente el viernes.
Las bajas temperaturas se continuarán manifestando en gran parte del país durante los próximos días, incluso hasta este jueves.
En medio de la Semana Santa de 2025, el clima inestable se hará presente debido a la influencia de borrascas atlánticas y la entrada de aire frío en las capas superiores de la atmósfera. Esto resulta en un pronóstico de lluvias y chubascos que serán más frecuentes en el inicio de la semana, específicamente durante este lunes y martes. Sin embargo, tras breves períodos de calma, se espera un nuevo repunte de la inestabilidad hacia el fin de semana, según lo indicado por Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Al inicio de la semana, las lluvias dominarán, pero se anticipa un intervalo de tiempo "algo más tranquilo" desde el miércoles hasta el viernes en algunas regiones. No obstante, a medida que se acerque el fin de semana, la probabilidad de lluvias aumentará nuevamente en diversas áreas del país.
Las temperaturas experimentarán un descenso significativo, posicionándose por debajo de lo habitual para esta época del año hasta el jueves. Este enfriamiento traerá heladas en la meseta norte y la posibilidad de nevadas en elevaciones menores.
Este lunes, se generarán tormentas dispersas que afectarán a extensas zonas del territorio, siendo Navarra, Aragón, Cataluña y Baleares las áreas con precipitaciones más intensas y acompañadas de fuertes rachas de viento. También se esperarán lluvias intensas en la costa gallega debido a la llegada de un frente frío.
La cota de nieve descenderá de los 1.800 metros a los 1.200 metros a medida que avance el día. Mientras tanto, en Canarias, se anticipan lluvias débiles en las regiones montañosas tras un fin de semana marcado por fuertes precipitaciones debido a la borrasca 'Olivier'.
En el oeste de la Península, las temperaturas también descenderán, situándose en torno a los 20 o 22 grados Celsius en ciudades como Córdoba y Sevilla, temperaturas similares a las que se registrarán en el norte, en lugares como San Sebastián o Bilbao. En el Cantábrico, las temperaturas, por el contrario, mostrarán una notable subida.
El frío se extenderá el martes, afectando a gran parte del país, especialmente en las máximas diurnas. Algunas localidades de Castilla y León, como Ávila y Burgos, podrían registrar temperaturas cercanas a la helada. Ese día, un nuevo frente frío barrerá la Península de oeste a este, dejando lluvias a su paso, seguido por la llegada de aire frío que generará un clima inestable propenso a tormentas.
Según del Campo, se prevén chubascos intermitentes, algunos de los cuales pueden ser localmente fuertes y con granizo, especialmente en el norte y este de la península. La cota de nieve se situará entre 900 y 1.400 metros, lo que significa que la nieve podría afectar no solo a zonas montañosas, sino también a localidades. Las Islas Canarias también experimentarán lluvias en el norte, aunque las temperaturas permanecerán estables.
El amanecer del miércoles presentará heladas en algunas áreas del norte y centro del país, con temperaturas bajo cero en localidades como Ávila, Soria y Burgos. Durante el día, se espera que haya chubascos en Galicia, el Cantábrico, Cataluña y Baleares, además de menores posibilidades en Castilla y León y regiones montañosas.
Para el resto del territorio, se anticipan intervalos nublados con poco riesgo de precipitaciones. Asimismo, la cota de nieve se mantendrá entre 1.000 y 1.400 metros, y las temperaturas diurnas no variarán significativamente. En Canarias, se prevén algunas lluvias en la parte norte del archipiélago.
El Jueves Santo se vislumbra como un día de pausa, salvo en Galicia y las comunidades cantábricas. El resto del país podría experimentar nubes y algunos chaparrones esporádicos en el interior. De nuevo, las heladas amanecerán en el norte y centro.
A pesar de que las temperaturas diurnas verán un notable ascenso, seguirán siendo frescas para la estación del año, especialmente en el norte. Ciudades como Alicante, Murcia, Sevilla y Valencia podrían alcanzar los 25 grados, mientras que Burgos, Segovia y Pamplona se moverán alrededor de los 14 grados de máxima. En Canarias, no se anticipan lluvias y las temperaturas aumentarán ligeramente.
Ante el Viernes Santo, la previsión es incierta, aunque una nueva borrasca podría traer lluvias en el norte, oeste y centro de la península. De acuerdo al pronóstico de AEMET, las precipitaciones se esperan especialmente abundantes en Galicia, el norte de Extremadura y el sur de Castilla y León.
Aún así, es probable que las comunidades del Mediterráneo se mantengan al margen de las lluvias. Las temperaturas seguirían en ascenso, con heladas limitadas a las altas montañas. Por la tarde, es posible que las regiones mediterráneas superen los 25 grados.
Las lluvias del sábado se anticipan más extendidas, con chubascos en muchas áreas del territorio peninsular, mientras que el domingo las probables precipitaciones se concentrarán en el norte, este y Baleares. A día de hoy, la tendencia no es clara con respecto a las lluvias para estos dos días.
Eltiempo.es también ha señalado que el Viernes Santo se prevé lluvioso en gran parte del país, siendo las zonas con mayores precipitaciones Galicia, Asturias y el oeste de Andalucía. A pesar de ello, se estima un incremento en las temperaturas.
La incertidumbre continuará a medida que se acerque el fin de semana, y es posible que la previsión varíe. Se ha mencionado que el sábado podría ser un día inestable con descenso de temperaturas, mientras el frente avance hacia el Mediterráneo y la borrasca se sitúe al norte de la península.
Los chubascos podrían ser intensos en áreas como el Cantábrico, Pirineos y partes de Aragón y Cataluña, y no se descarta que también sean fuertes en Baleares. En cuanto al Domingo de Resurrección, se espera que las precipitaciones persistan, especialmente en el tercio norte de la península.
Por último, el catedrático Francisco J. Tapiador ha indicado que las lluvias de Semana Santa en España son típicas del inicio de la primavera, una estación conocida por su alta pluviosidad junto al otoño. Aunque este año ha sido inusual la cantidad de lluvia en marzo, Tapiador asegura que no sorprende que abril, mes de Semana Santa, sea un mes lluvioso.
En su análisis, apunta que hay demasiados días en abril, un mes generalmente lluvioso, para no registrar al menos alguna lluvia. Las estadísticas muestran que en 25 de los últimos 30 años ha llovido en algún momento durante las fiestas de Semana Santa, lo que confirma la tendencia de inestabilidad meteorológica durante estas fechas.
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