Crónica Asturias.

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Tensión en la Junta General: Barbón y Queipo se enfrentan por el peaje del Huerna.

Tensión en la Junta General: Barbón y Queipo se enfrentan por el peaje del Huerna.

OVIEDO, 8 de octubre.

El Pleno de la Junta General del Principado de Asturias se transformó en un auténtico campo de batalla este miércoles, donde el presidente regional, Adrián Barbón, y el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Álvaro Queipo, intercambiaron acusaciones en un clima de tensión palpable. En el centro de su enfrentamiento se situó el impactante tema del peaje del Huerna y la actitud del Ejecutivo asturiano ante las decisiones del Gobierno de Pedro Sánchez.

La sesión se inició con un ataque directo de Queipo, quien cuestionó abiertamente la pasividad de Barbón: “¿Por qué acepta los abusos del Gobierno de Sánchez en Asturias?”. A lo largo de su defensa, Queipo criticó la falta de determinación del presidente asturiano para enfrentar las medidas del Ejecutivo central, señalando en particular el veto a una proposición de ley que buscaba eximir del IRPF a los ganaderos que reciben ayudas por sacrificios obligatorios y otros daños. Para Queipo, la negativa del Gobierno a esta iniciativa, argumentada por un supuesto coste de 70 millones de euros anuales, es incomprensible dado el contexto de 23.000 millones de euros adicionales que el Estado recauda cada año.

“Usted no ha pronunciado ni una queja”, proclamó Queipo, sugiriendo que se debería volver a presentar la propuesta en el Congreso. En su discurso, el portavoz del PP también criticó la inacción de Barbón en otros temas relevantes, como la Ley de amnistía y la tardanza en la llegada de trenes de vía estrecha. Su reproche era claro: “Con su estilo de gobernar, las negociaciones son poco fructíferas. Las fotos son buenas, pero le cuesta involucrarse en el trabajo real”, manifestó, desafiando las alianzas estratégicas que ha promovido el presidente.

En cuanto al histórico peaje del Huerna, Queipo acusó a Barbón de continuar señalando una prórroga firmada hace 25 años, bajo el mandato de José María Aznar, como si fuera el mayor desprecio hacia Asturias. “¿Se supone que debo pedir disculpas por decisiones que se tomaron en el pasado, cuando yo era un niño? Si pedir perdón significa eliminar el peaje, estoy dispuesto a hacerlo ahora mismo. Pero la responsabilidad de eliminarlo recae en ustedes”, agregó, apuntando a la falta de acción política actual.

Barbón, en su defensa, no tardó en señalarle a Queipo su inquietud al tocar el tema del peaje, y le recordó que no ha mostrado ningún desacuerdo hacia decisiones del PP tomadas hace dos décadas. “Mientras yo soy crítico con el Gobierno actual, usted no se atreve a cuestionar el pasado del suyo”, respondió sin titubear.

El presidente argumentó que la extensión del peaje en el 2000 fue una “injusticia” destinada a inflar el valor de una empresa pública, y citó un reciente dictamen de la Comisión Europea que respalda su posición, asegurando que los servicios jurídicos del Principado trabajan en alineación con ello. Barbón no dudó en recordar que el PP se opuso a las propuestas que buscaban anular dicha prórroga, reafirmando así el legado del socialismo asturiano en su lucha contra este peaje.

El presidente se comprometió a seguir luchando en los terrenos social, político y judicial, invitando a Queipo a unirse a la manifestación programada para el 17 de octubre. “Espero contar con su presencia”, afirmó, mientras confirmaba que continúan las negociaciones con el ministerio y que el Principado confía en obtener un fallo favorable del Tribunal de Justicia de la UE.

Queipo no se detuvo ahí, también hizo eco de la situación de los trenes prometidos y destacó la incertidumbre sobre su entrega, vinculando el retraso con Isabel Pardo de Vera, exsecretaria de Estado de Transportes, quien actualmente enfrenta investigaciones. “¿Cuál es el estado de los trenes que nos aseguraron llegarían en el primer semestre de 2026? Parece que no estarán a tiempo”, enfatizó.

El portavoz popular condenó los pactos y asociaciones estratégicas que ha cultivado Barbón, recordando la falta de cumplimiento en las promesas de reuniones bilaterales con el Gobierno central. “Se ofrecieron encuentros regulares, pero nunca más se concretaron”, denunció. Criticó también la elección de aliados por parte de Barbón, refiriéndose a Pardo de Vera y sus múltiples acusaciones por corrupción. “¿Va a disculparse por esos aliados?”, preguntó con vehemencia.

Barbón cerró su intervención aludiendo a unas declaraciones pasadas de José María Aznar sobre la singularidad de Cataluña, marcando la diferencia entre su perspectiva y la de Queipo: “Yo no temo defender los intereses de Asturias por encima de todo”, conluyó el presidente asturiano.