Asturias: El 24% de interinidad en el inicio del curso revela precariedad en la educación
La Consejería de Educación del Principado ha adjudicado 3.194 plazas de personal interino para el curso 2026-2027, con una tasa de interinidad del 24%. Además, el 35,3% de estos puestos corresponden a medias jornadas, evidenciando una alta precariedad laboral en los docentes.
Este dato refleja la persistencia de una estructura temporal en las plantillas educativas, que afecta tanto a centros urbanos como rurales. La distribución de las plazas muestra una concentración elevada en disciplinas como Música, Educación Física y Pedagogía Terapéutica, donde las medias jornadas superan ampliamente el 50%, llegando en algunos casos casi al 70%. La situación genera inestabilidad y dificulta la planificación a largo plazo en los centros.
Las implicaciones de esta elevada temporalidad se reflejan en la calidad educativa y en la atención a la diversidad. La llegada de la segunda convocatoria, prevista para el 9 de septiembre, conlleva el riesgo de que los centros inicien el curso con recursos insuficientes y sin cubrir todas las necesidades, afectando la organización, la elaboración de horarios y la atención al alumnado.
Desde el ámbito político, esta situación evidencia las limitaciones de las políticas educativas para reducir la temporalidad y consolidar la estabilidad laboral del profesorado. La dependencia de personal temporal para funciones estructurales revela una falta de planificación y recursos adecuados, en un contexto donde las medidas del Pacto Asturias Educa aún no logran revertir esta realidad.
La presidenta de ANPE Asturias ha destacado la necesidad de que la administración cubra todas las vacantes desde el primer día y priorice la incorporación de plazas a la plantilla orgánica. La perspectiva futura requiere una mayor inversión en recursos humanos y una planificación que garantice centros dotados desde el inicio del curso, con equipos docentes estables y recursos suficientes para atender las demandas del alumnado.
En un contexto político marcado por debates sobre la financiación educativa y la estabilidad laboral, esta realidad refuerza la urgencia de implementar políticas que reduzcan la dependencia de la temporalidad. Solo así se podrá avanzar hacia un sistema educativo más equitativo y de mayor calidad en Asturias.