Asturias lidera ayudas estatales para centrales de bombeo reversible con 93,8 millones
El Principado de Asturias ha obtenido 93,8 millones de euros en ayudas para proyectos de almacenamiento energético mediante bombeo reversible. Esta cantidad representa el 56,8% de los fondos totales destinados a estas iniciativas en España, que suman 165 millones. Los proyectos seleccionados corresponden a las centrales hidroeléctricas de Grandas de Salime y La Barca.
Este programa, impulsado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y financiado con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, busca potenciar la capacidad de almacenamiento de energía renovable en el país. La financiación permitirá ampliar la infraestructura hidráulica en estas zonas, favoreciendo la integración de fuentes renovables en el sistema eléctrico.
Estas instalaciones aportan flexibilidad y seguridad al sistema energético. Su función principal es almacenar excedentes de energía, principalmente de fuentes renovables, y devolverla a la red cuando la demanda aumenta o la generación disminuye. Esto ayuda a reducir las pérdidas y a mejorar la estabilidad del suministro eléctrico.
Desde el ámbito político, la inversión en almacenamiento energético responde a decisiones estratégicas para avanzar en la transición ecológica y reducir la dependencia de combustibles fósiles. La asignación de fondos refleja un compromiso del Gobierno central con la descarbonización del sistema eléctrico y con el impulso de las energías limpias en comunidades autónomas como Asturias.
A nivel futuro, estos proyectos consolidan la posición de Asturias como referente en innovación energética. La inversión conjunta de cerca de 700 millones de euros en ambas centrales permitirá incrementar la capacidad de almacenamiento y la generación renovable, contribuyendo a los objetivos nacionales y regionales en materia de sostenibilidad y transición energética.
En un contexto más amplio, la apuesta por tecnologías de bombeo reversible se enmarca en la estrategia europea de energía renovable, que busca aumentar la capacidad de almacenamiento para garantizar un suministro estable y descarbonizado. La experiencia de Asturias puede servir de referencia para otras comunidades y proyectos similares en el país.