Asturias perderá un 30% de autónomos del comercio en una década
Asturias enfrentará una disminución del 30% en el número de autónomos dedicados al comercio en los próximos diez años. Actualmente, el sector cuenta con aproximadamente 12.400 profesionales, tras una ligera caída de 80 afiliados desde enero. La tendencia refleja una pérdida constante en la actividad comercial, especialmente en municipios pequeños y rurales, donde se observa un retroceso del 2,9% en afiliados en solo dos años.
Este deterioro se enmarca en un contexto de transformación económica y territorial en Asturias. Mientras las grandes urbes como Oviedo y Gijón muestran cierta estabilidad o crecimiento moderado, las zonas rurales y de menor tamaño sufren una disminución significativa del tejido autónomo. La concentración de la actividad en las áreas urbanas contribuye a un desplazamiento del peso económico hacia los centros de población, dejando en desventaja a las comunidades rurales.
Las implicaciones de esta tendencia son múltiples. La pérdida de autónomos en el comercio afecta a la oferta de servicios de proximidad y a la vitalidad de las economías locales, poniendo en riesgo la supervivencia del pequeño comercio y la transmisión generacional de negocios. Además, la reducción del empleo autónomo en estos ámbitos puede limitar la recuperación económica tras la crisis derivada de la pandemia y otros factores estructurales.
Desde una perspectiva política, la situación revela las dificultades del modelo de desarrollo territorial y la necesidad de políticas específicas para frenar la desertificación comercial en zonas rurales y fomentar la actividad económica en municipios pequeños. La pérdida de tejido empresarial también puede tener efectos en la cohesión social y en la prestación de servicios públicos en estas áreas.
El futuro del trabajo autónomo en Asturias depende en buena medida de las decisiones políticas y de las políticas de apoyo a la actividad económica en zonas rurales. La transmisión generacional y la incorporación de nuevos autónomos, especialmente mujeres, serán clave para mantener el equilibrio y la vitalidad del sector. La influencia de la economía global y las tendencias sectoriales también marcarán la evolución del comercio autónomo en la comunidad.