La riqueza del arte prerrománico asturiano
El arte prerrománico es uno de los mayores patrimonios culturales y artísticos que posee Asturias. De hecho, podríamos decir que es una de las principales causas por las que la región es considerada un referente cultural y turístico a nivel nacional e internacional. Si bien el arte prerrománico está presente en otras partes de la Península Ibérica, lo cierto es que la gran mayoría de monumentos de esta época se encuentran en Asturias.
Un poco de historia
El arte prerrománico asturiano se sitúa en un periodo comprendido entre los años 711 y 910 d.C, época en la que los reyes asturianos luchaban contra el dominio musulmán en el territorio que actualmente conocemos como España. Los monarcas que gobernaron en Asturias durante ese tiempo se preocuparon por dotar a la región de una identidad propia, y el arte fue una de las herramientas más importantes para lograrlo.
Lo cierto es que el arte prerrománico asturiano es el resultado de una mezcla de estilos y técnicas de diferentes lugares, especialmente de los romanos y de los visigodos. Esa mezcla se reflejó en la utilización de materiales y en la forma de construcción de los monumentos, que hoy siguen siendo considerados auténticas joyas arquitectónicas.
Los principales monumentos del arte prerrománico asturiano
En Asturias podemos encontrar una gran cantidad de monumentos prerrománicos que se han conservado hasta nuestros días. Estos son algunos de los más importantes:
- Santa María del Naranco: Es uno de los monumentos más conocidos y visitados de Asturias. Se encuentra en el monte Naranco, a las afueras de Oviedo, y fue construido en el siglo IX. Cuenta con una estructura peculiar y una decoración muy cuidada.
- San Miguel de Lillo: Es otro de los monumentos más importantes de Asturias. Está ubicado también en el monte Naranco y fue construido en la misma época que Santa María del Naranco. Su estilo y decoración son muy parecidos a los de su vecino.
- San Julián de los Prados: Este es uno de los templos prerrománicos más grandes de España. Se encuentra en la periferia de Oviedo y ha sido objeto de numerosas restauraciones y remodelaciones.
- Santa Cristina de Lena: Este es uno de los monumentos prerrománicos más desconocidos, aunque no por ello menos importante. Se encuentra en Lena y fue construido en el siglo IX. Su estructura y su decoración reflejan la influencia de varios estilos arquitectónicos.
Lo que más llama la atención del arte prerrománico asturiano
Lo que más llama la atención del arte prerrománico asturiano es la gran variedad de estilos y técnicas que confluyen en sus monumentos. A pesar de tratarse de una época muy concreta de la historia de Asturias, podemos encontrar una gran diversidad de formas, decoraciones y materiales utilizados en los diversos monumentos que se conservan.
Otro aspecto a destacar es la habilidad de los arquitectos y constructores para dotar a los monumentos de una gran belleza y armonía. A pesar de que muchas de estas iglesias y edificios religiosos se construían con fines defensivos, los artistas no renunciaron a aportar su toque personal y lograron crear auténticas obras de arte.
Conclusión
El arte prerrománico asturiano es, sin duda, uno de los tesoros más importantes de la región. Su riqueza artística y arquitectónica es reconocida a nivel mundial, lo que se traduce en un gran número de visitantes que cada año se acercan a Asturias para conocer de primera mano estos monumentos. La conservación y el cuidado de estos tesoros es, por lo tanto, una tarea importantísima y que debe ser llevada a cabo con el mayor de los esmeros para que puedan seguir siendo admirados y estudiados por generaciones venideras.
