Crónica Asturias.

Crónica Asturias.

El Museo Evaristo Valle: un tesoro artístico en Gijón

El Museo Evaristo Valle: un tesoro artístico en Gijón

El Museo Evaristo Valle: un tesoro artístico en Gijón

En la ciudad de Gijón, Asturias, existe un tesoro artístico que es poco conocido fuera de la región, pero que merece ser descubierto por el mundo. Este tesoro es el Museo Evaristo Valle, un espacio que alberga las obras del genial artista asturiano del mismo nombre, así como de otros artistas contemporáneos. En este artículo vamos a profundizar en su historia y en su contenido.

La historia del museo se remonta a los años cincuenta del siglo XX, cuando Evaristo Valle decidió convertir su casa de la calle Pintor Luis Fernández, en la zona residencial de Somió, en un lugar de exposición de su obra. Valle era un artista polifacético, que había trabajado tanto en la pintura como en la escultura, el grabado, el diseño gráfico y la arquitectura. Su casa era una especie de laberinto de habitaciones y jardines, donde había instalado su taller y sus obras.

El objetivo de Valle era dar a conocer su trabajo a los asturianos, para los que sentía una gran devoción. Sin embargo, el museo también había sido concebido como un espacio abierto a otros artistas, tanto asturianos como de fuera de la región, para que pudieran exponer sus obras y establecer un diálogo creativo con él. De hecho, el propio Valle organizó varias exposiciones colectivas en su casa, en las que participaron nombres como Maruja Mallo, Joaquín Vaquero Turcios o Gerardo Rueda, entre otros.

Tras el fallecimiento de Evaristo Valle, en 1951, sus herederas decidieron mantener el museo en activo, convirtiendo la casa en una fundación que tendría como objeto la conservación y difusión de la obra del artista, así como la promoción del arte contemporáneo. En las últimas décadas, la fundación ha realizado una importante labor de restauración y ampliación de la casa-museo, adaptándola al público y las necesidades de los tiempos.

Hoy, el Museo Evaristo Valle es un espacio abierto y acogedor, que combina la hospitalidad de una casa privada con la sofisticación de un centro de arte contemporáneo. En él, se pueden ver obras de Evaristo Valle en su contexto original, así como exposiciones temporales de otros artistas. La fundación también realiza actividades culturales y educativas, en colaboración con otras instituciones asturianas.

Una visita al museo es un viaje por la modernidad artística asturiana del siglo XX, en la que se pueden ver las influencias del fauvismo, el cubismo, el surrealismo o el informalismo, entre otros movimientos. La obra de Evaristo Valle es un reflejo de su personalidad compleja y apasionada, que abarcó temas como el amor, la sexualidad, la naturaleza, el paisaje o la religión. Su estilo oscila entre el simbolismo, el expresionismo y el abstracto, en una constante búsqueda de nuevas formas de expresión.

Entre las obras más destacadas del museo se encuentran las series de "Los amantes" y "Las sandías", que reflejan la temática amorosa y sensual de Valle; las esculturas de "La madre y el hijo" y "Los prisioneros", que revelan su compromiso social y político; o los retratos femeninos y los paisajes, que evidencian su sensibilidad estética y vital. Además, en el jardín del museo se pueden encontrar esculturas de otros artistas, como Eduardo Chillida o Julio González.

En definitiva, el Museo Evaristo Valle es un tesoro artístico que no deja indiferente a nadie que lo visite. Su valor histórico, estético y cultural es incuestionable, y su influencia en el panorama artístico asturiano y español es innegable. Asturias tiene en él una joya que debe ser cuidada y promocionada, y el mundo tiene una oportunidad única de acercarse a un artista y a una época que todavía tienen mucho que decirnos. ¡No te lo pierdas!