La gastronomía asturiana es una de las más reconocidas de España y una de las claves de su éxito son los platos tradicionales que llevan siglos siendo preparados de la misma forma en las cocinas asturianas. Uno de estos platos es el pote asturiano, que es un guiso contundente que se prepara con ingredientes sencillos y económicos, pero que tiene un sabor impresionante. En este artículo hablaremos de la historia del pote asturiano, su preparación, sus ingredientes y algunos trucos para que el resultado sea perfecto.
El pote asturiano es un plato que se remonta a la Edad Media, cuando los campesinos preparaban un guiso contundente para aguantar las largas jornadas de trabajo en el campo. El guiso se preparaba con las verduras, legumbres y carnes que se tenían a mano y se cocía lentamente en una olla de barro.
A lo largo de los siglos, el pote se fue perfeccionando y cada familia fue añadiendo su toque personal a la receta. Actualmente, el pote asturiano es uno de los platos más populares de la cocina asturiana y se puede encontrar en casi todos los restaurantes y bares de la región. También es un plato que se prepara en muchas casas asturianas durante los días de frío, ya que es un plato caliente y reconfortante que invita a sentarse a la mesa y compartirlo en familia o con amigos.
La base del pote asturiano son las legumbres, que en la mayoría de los casos son fabes (judías blancas) aunque también se pueden utilizar otras legumbres como lentejas, garbanzos o alubias. Además, el pote lleva verduras como cebolla, pimiento, zanahoria y patata y carnes como chorizo, tocino, morcilla y lacón. También se puede añadir un hueso de jamón para darle más sabor y en algunos casos se añade otro tipo de carne como ternera o cerdo.
Es importante utilizar productos de calidad, ya que son los ingredientes los que le dan al pote su sabor característico. En Asturias se pueden encontrar productos de alta calidad en cualquier mercado o tienda de alimentación y es recomendable comprarlos en lugares de confianza para asegurarnos de que son frescos y de la mejor calidad posible.
La preparación del pote asturiano es sencilla pero requiere tiempo y paciencia. Primero se cuecen las legumbres en agua con sal durante varias horas hasta que estén tiernas. Mientras tanto, se preparan las verduras y las carnes cortándolas en trozos pequeños. Después se fríen las verduras en una sartén con aceite de oliva y se añaden a la olla de legumbres junto con las carnes. Se deja cocer todo durante un par de horas más hasta que las carnes estén tiernas y los sabores se hayan mezclado.
El pote asturiano se sirve caliente y se recomienda acompañarlo con un buen pan de pueblo y una botella de sidra asturiana. Es un plato contundente, por lo que es ideal para los días de frío o para después de una jornada de senderismo o turismo activo en la naturaleza asturiana.
Para que el pote asturiano tenga un sabor espectacular, es importante seguir algunos consejos. En primer lugar, hay que cocer las legumbres en agua sin sal durante unas horas antes de añadir el resto de los ingredientes, ya que esto ayuda a que las legumbres se cuezan mejor y sean más digestivas. También es recomendable cocer las carnes por separado antes de añadirlas al guiso, ya que esto ayuda a que el sabor sea más intenso. Además, es importante cocinar el pote a fuego lento para que los sabores se mezclen bien y las carnes queden tiernas y jugosas.
El pote asturiano es uno de los platos más populares y deliciosos de la cocina asturiana y su historia se remonta a la Edad Media. Es un plato contundente que se prepara con legumbres, verduras y carnes y es ideal para los días de frío o para después de una jornada de senderismo o turismo activo en la naturaleza asturiana. Siguiendo los consejos que hemos dado en este artículo, cualquier persona puede preparar un pote asturiano espectacular y disfrutarlo en su hogar o en cualquiera de los muchos bares y restaurantes que ofrecen este plato en Asturias.