La cultura vaqueira: una forma de vida asturiana
Asturias es una región llena de tradiciones y cultura. Una de las más emblemáticas es la cultura vaqueira, que simboliza una forma de vida y representa a las gentes asturianas que habitaban las zonas más remotas de las montañas de Asturias. Esta cultura, que se remonta a muchos siglos atrás, todavía hoy en día se mantiene viva en muchos pueblos de la región.
La palabra vaqueira es de origen latino y significa “de las vacas”. Los vaqueiros eran pastores que se dedicaban a la crianza de vacas, cabras y ovejas en los montes de la Cordillera Cantábrica. En estos acogedores valles y poblaciones, era común verlos con su ropa tradicional, sus caballos y sus perros pastores, que utilizaban para supervisar a las reses.
La vida de los vaqueiros era muy dura, ya que vivían aislados en las montañas, sin apenas comunicación con el exterior. Sus casas eran pequeñas y rústicas, y estaban construidas con materiales de la zona, como la piedra y la madera. Además, debían enfrentarse a las inclemencias del tiempo y cuidar de sus animales, con los que convivían día a día.
La cultura vaqueira no solo se caracteriza por la crianza de animales, sino que también tiene su propia lengua, el eonaviego, que es una variante del asturiano. Esta lengua se hablaba en la zona de los Valles del Navia y Eo, y todavía hoy se utiliza entre algunas personas mayores de la zona.
La música y la danza son también parte importante de la cultura vaqueira. Entre las músicas más populares se encuentran el fandango vaqueiro y el pasodoble de los vaqueros. Ambas son muy animadas y reflejan la alegría y el espíritu festivo de los vaqueiros.
La gastronomía vaqueira es otro de los atractivos de esta cultura. Platos como el potaje, el cabritu, el arroz con leche o las tortillas de maíz son algunos de los ejemplos de la cocina típica vaqueira. Todos ellos tienen como base los productos de la zona, como la fabada asturiana o el queso de cabra.
La cultura vaqueira ha mantenido sus tradiciones a lo largo del tiempo gracias a la labor de los llamados “vaqueiros de alzada”. Estos son los pastores que se dedican a cuidar de las reses en las montañas, y que conservan las costumbres y las técnicas de sus antepasados. Muchos de ellos trabajan en colaboración con el gobierno regional en la organización de ferias y festividades.
La cultura vaqueira ha conseguido mantenerse en el tiempo gracias a su capacidad de adaptación a los cambios y a su arraigo en el territorio. En un mundo cada vez más globalizado, esta cultura es una muestra de sencillez, respeto y amor por la naturaleza. Es una forma de vida que ha sobrevivido a lo largo del tiempo, y que sigue siendo un orgullo para Asturias.