La economía de Asturias ha experimentado en los últimos años un crecimiento sostenible, gracias principalmente al sector turístico y a la exportación de productos lácteos y minerales. Este crecimiento ha sido posible gracias a una política de inversión pública en infraestructuras y a la creación de nuevas industrias.
Asturias cuenta con una gran riqueza natural y una gran cantidad de lugares turísticos, lo que ha permitido un crecimiento sostenible en este sector. La región cuenta con una gran cantidad de playas, montañas, rutas de senderismo y parques naturales que atraen cada año a miles de visitantes. Además, la gastronomía asturiana, con productos como la sidra y el queso Cabrales, es un atractivo para los turistas.
La exportación de productos lácteos y minerales es otra de las principales fuentes de crecimiento de la economía asturiana. La región cuenta con una gran tradición en la elaboración de quesos, destacando entre ellos el famoso queso Cabrales. Además, la explotación de las minas de carbón y hierro ha sido históricamente una de las principales industrias de la región.
Otro factor clave para el crecimiento sostenible de la economía asturiana ha sido la inversión pública en infraestructuras y la creación de nuevas industrias. En los últimos años se han llevado a cabo importantes proyectos de construcción de carreteras, puentes y ferrocarriles que han facilitado el transporte y la comunicación en la región. A su vez, se ha fomentado la creación de nuevas empresas y la investigación y desarrollo en sectores innovadores como las tecnologías de la información y las energías renovables.
En definitiva, la economía asturiana ha experimentado en los últimos años un crecimiento sostenible gracias a la combinación de varios factores: el turismo, la exportación de productos lácteos y minerales, la inversión pública en infraestructuras y la creación de nuevas industrias. Todo ello ha permitido mejorar la calidad de vida de los asturianos y el desarrollo económico de la región.