Crónica Asturias.

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Sidra asturiana: la bebida tradicional que no puede faltar en tu mesa

Sidra asturiana: la bebida tradicional que no puede faltar en tu mesa

Sidra asturiana: la bebida tradicional que no puede faltar en tu mesa

Asturias es una tierra llena de tradiciones y una de ellas es la sidra asturiana. Esta bebida alcohólica se elabora con manzanas autóctonas y se ha convertido en el emblema de la gastronomía asturiana. A lo largo de este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber sobre esta bebida tradicional: su historia, su proceso de elaboración, las diferentes variedades que existen y cómo degustarla correctamente.

Historia de la sidra asturiana

La historia de la sidra asturiana se remonta al siglo XI, aunque no se tiene certeza de cuál fue su origen. Lo que si se sabe es que, gracias a su posición geográfica, Asturias cuenta con una gran variedad de manzanas autóctonas que han dado lugar a diferentes tipos de sidras que se diferencian por su sabor y aroma.

Uno de los aspectos más curiosos de la historia de la sidra asturiana es que su consumo se ha mantenido de forma ininterrumpida durante siglos gracias a la tradición oral y la costumbre de beberla en sidrerías, uno de los lugares más representativos de la cultura asturiana. Con el paso del tiempo, este tipo de bebida ha ido ganando popularidad en todo el mundo y hoy en día se puede encontrar sidra asturiana en diferentes países del mundo.

Proceso de elaboración de la sidra asturiana

El proceso de elaboración de la sidra asturiana es muy particular y se realiza de forma artesanal desde hace siglos. Consta de diferentes fases y todo comienza con la recogida de las manzanas. Estas deben estar maduras para que la sidra tenga el sabor deseado.

Una vez recogidas, las manzanas se lavan y se seleccionan para eliminar cualquier impureza que pudieran tener. A continuación, se trituran para obtener la pulpa, que se prensa para obtener el mosto, que será el líquido base para la sidra.

El mosto se vierte en un recipiente de madera llamado tonel y se deja fermentar durante unos meses. Durante este proceso, el mosto se convierte en sidra gracias a la acción de las bacterias y las levaduras que se encuentran de forma natural en las manzanas.

Una vez que la fermentación ha concluido, la sidra se trasiega y se embotella. Es importante destacar que, a diferencia de otras bebidas alcohólicas, la sidra no se filtra ni se clarifica, por lo que su aspecto turbio es normal.

Variedades de sidra asturiana

En Asturias hay varias variedades de sidra asturiana que se diferencian por su sabor y aroma. Entre las más destacadas se encuentran:

- Sidra natural: Es la sidra típica asturiana, sin gas ni conservantes. Se caracteriza por un sabor seco y ácido y una ligera carbonatación. Se consume fresca y debe servirse desde una altura para oxigenarla y que tenga más sabor.

- Sidra espumosa: Es una variante de la sidra natural a la que se le añade gas. Es más fresca y ligera que la sidra natural y su sabor suele ser más suave.

- Sidra de hielo: Es una sidra menos conocida pero muy apreciada por su sabor dulce y aromático. Se obtiene mediante la congelación del mosto y su posterior fermentación.

- Sidra de pera: Aunque no es una variedad autóctona de Asturias, la sidra de pera es muy popular en zonas del centro y este de la región. Su sabor es dulce y suave y su aroma frutal.

Cómo degustar la sidra asturiana

La sidra asturiana es una bebida que tiene su propio protocolo de degustación. Para disfrutarla plenamente se debe seguir los siguientes pasos:

1. Abrir la botella de forma correcta: Para ello, se debe colocar la botella cerca de la cara y apuntar el gollete hacia el suelo mientras se la abre. De esta forma, se evita que la sidra se derrame al servirla.

2. Servir la sidra de forma correcta: Se debe servir la sidra desde una altura de unos 30 centímetros. De esta forma, se oxigena y se potencian sus aromas y sabores.

3. Beber la sidra de forma correcta: Se debe beber la sidra de un sólo trago, es decir, se debe tomar pequeños sorbos sin tragar el líquido. De esta forma se pueden apreciar todas las cualidades de la sidra.

4. Contrapostura: La sidra asturiana se bebe en compañía y forma parte de un ritual social. Para ello, se suelen compartir botellas de sidra en un mismo vaso, que se pasa de mano en mano sin soporte, es decir, debemos cogerlo por el borde inferior.

En definitiva, la sidra asturiana es una bebida tradicional que no puede faltar en tu mesa si quieres conocer y disfrutar de la cultura asturiana y de su gastronomía. Ya sea de forma natural, espumosa, de hielo o de pera, la sidra asturiana es una excelente opción para degustar junto a familiares y amigos y pasar un buen momento en buena compañía. No dudes en incluir la sidra en tu lista de bebidas preferidas y pruébala siempre que tengas oportunidad. ¡Salud!