Defensor del Pueblo aboga por compensaciones rápidas a ganaderos en lugar de cazar lobos.
El Defensor del Pueblo ha planteado la necesidad de implementar un enfoque de gestión del lobo que priorice las compensaciones económicas a los ganaderos en lugar de optar por su eliminación. Esta propuesta busca atender las necesidades de los productores agropecuarios, considerando que la prevención y la indemnización son las claves para mitigar los daños causados por estos animales.
En su reciente informe anual de 2025, presentado en el Congreso por Ángel Gabilondo, la institución subraya que las compensaciones deben ser "justas y rápidas", abogando por un sistema que permita a los afectados acceder a las indemnizaciones de forma efectiva y sin las tediosas demoras actuales. Este enfoque no solo contempla la valoración del animal perdido, sino también los gastos asociados a los ataques, como un aspecto integral de la compensación.
El Defensor del Pueblo también señala la necesidad de regular de manera adecuada la valoración económica de los animales afectados, proponiendo una actualización de los baremos que, en su opinión, deben reflejar la situación actual del sector ganadero. Asimismo, sugiere simplificar el proceso de verificación de los ataques y hacer más eficiente la evaluación de daños.
El informe resalta la importancia de contar con un sistema de financiación que apoye las medidas de prevención ante ataques de lobos, ya sea mediante la utilización de fondos existentes o la creación de nuevos recursos. La propuesta busca facilitar que los ganaderos puedan proteger sus explotaciones de manera efectiva.
Además, se menciona un recurso de inconstitucionalidad presentado por la institución contra ciertos aspectos de la Ley de Desperdicio Alimentario, que ha reducido la protección de los lobos. Gabilondo aclara que este recurso no implica una postura definitiva sobre el tema, indicando que debe basarse en criterios científicos y en el principio de precaución, conforme a lo establecido en la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad.
A pesar de la complejidad del asunto, el Defensor del Pueblo aboga por encontrar un equilibrio que no enfrente de manera irreconciliable los derechos del sector ganadero con la conservación de la especie, sugiriendo que es posible adoptar enfoques distintos en la gestión de esta problemática.