El bono social eléctrico no llega a los hogares más vulnerables en Asturias
Un estudio de la Universidad de Oviedo revela que el bono social eléctrico, destinado a reducir la pobreza energética, no alcanza a los hogares con mayores dificultades. Solo una minoría de los más necesitados accede a esta ayuda, y su impacto en mejorar la situación energética es limitado para los que más lo requieren.
La investigación, basada en datos de 2021 a 2023, destaca que los trámites complejos y la falta de información dificultan el acceso, especialmente entre los hogares en situación de pobreza severa. La diferencia en el uso del bono entre los niveles de ingreso revela una brecha de equidad en la política social vigente.
Esta situación tiene implicaciones políticas, en un contexto en el que la crisis energética y la situación internacional agravan la vulnerabilidad. La pobreza energética en España afecta ya a casi el 18% de la población, y en Asturias, la situación no es diferente. La falta de efectividad del bono social puede disminuir la protección social en tiempos de crisis.
Desde el análisis, los autores sugieren que las políticas públicas deben simplificar los procedimientos y automatizar la asignación de ayudas. La revisión periódica del diseño del bono y acciones estructurales, como mejorar la eficiencia energética de los hogares, son necesarias para reducir las desigualdades.
El estudio señala que, en un escenario de incertidumbre global, mejorar el acceso y la eficacia del bono social será clave para evitar que la pobreza energética se profundice. La política energética y social en Asturias deberá adaptarse para responder a estos desafíos y garantizar una protección más efectiva a los hogares vulnerables.