Empleados de ArcelorMittal de los 63 y 64 exigen un acuerdo justo para su prejubilación.
GIJÓN, 30 de marzo.
En un pronunciamiento reciente, el sindicato CCOO ha manifestado su indiscutible preocupación por la situación que enfrenta el grupo de trabajadores de ArcelorMittal nacidos en 1963 y 1964, quienes ven frustradas sus aspiraciones de acceder a la prejubilación.
Según declaraciones emitidas por CCOO, esta decisión ha sido considerada un "agravio personal" que no solo afecta a los trabajadores en lo individual, sino que también impacta negativamente en el necesario relevo generacional en el sector industrial.
Los representantes del sindicato han resaltado que muchos de estos operarios cuentan con una trayectoria laboral que oscila entre los 38 y 47 años dentro de la empresa, y han enfrentado durante décadas condiciones "exigentes" que demandan tanto su fortaleza física como mental.
Al acercarse a la etapa final de su vida laboral, los trabajadores se sienten desatendidos por un sistema que no reconoce su esfuerzo ni les permite una transición digna hacia la jubilación, según lo expresado por CCOO.
“El verdadero problema no radica únicamente en la imposibilidad de prejubilación, sino en la falta de atención a nuestra realidad”, han declarado los empleados afectados, enfatizando que han cumplido con sus responsabilidades laborales "con creces".
“Hemos aportado a la Seguridad Social durante toda nuestra vida, y ahora se nos exige continuar laborando como si aún tuviéramos 30 años”, han expuesto en su queja los trabajadores perjudicados.
A esto se suma la preocupación manifestada sobre cómo la negativa de la corporación a facilitar las prejubilaciones obstaculiza la incorporación de jóvenes al mercado de trabajo, perpetuando un modelo de plantilla envejecida que dificulta tanto la renovación del personal como la transmisión de conocimientos esenciales.
“Se menciona frecuentemente la modernización y el proselitismo de un futuro mejor, pero sin jóvenes en las fábricas, nos encontramos ante un futuro incierto”, han lamentado, demandando acciones inmediatas que aseguren una salida "justa y consensuada", e que refleje sus años de trabajo y las especificidades del sector industrial.
Asimismo, han instado a las administraciones y a la dirección de la empresa a abrir un diálogo "auténtico" que tome en cuenta tanto los derechos adquiridos de los trabajadores como la necesidad de garantizar empleos sostenibles a largo plazo.