Ganaderos de Asturias advierten sobre el riesgo que representan los precios bajos y la leche francesa para sus negocios.
OVIEDO, 27 de marzo.
Las organizaciones agrarias Asaja, COAG, UCA y Usaga han expresado este viernes su preocupación por la posible crisis que enfrenta el sector lácteo en Asturias. La advertencia surge ante la expectativa de una caída en el precio de la leche, lo que ha llevado a estos grupos a solicitar medidas urgentes al Gobierno de España para prevenir la venta a pérdidas y la inundación del mercado nacional con productos importados a precios muy bajos.
Los líderes de estas agrupaciones han indicado que los agricultores están lidiando con un aumento en los costos de producción, especialmente en lo que respecta al combustible y los fertilizantes. Además, han destacado que la llegada de excedentes lácteos de otros países de la Unión Europea está intensificando los problemas existentes.
José Ramón García Alba, secretario general de UCA, explicó que el ingreso de leche proveniente de países como Francia, que tiene un superávit, está afectando los precios en España. "Ellos tienen excedentes y nosotros enfrentamos un déficit. Están vendiendo aquí a precios bajos, desestabilizando el mercado local y poniendo en peligro la sostenibilidad de nuestras ganaderías", advirtió.
Geli González, secretaria de Asaja Asturias, señaló que el sector está ante un "problema crítico" debido al aumento en los costos de producción y la llegada de leche a precios inusuales desde otros estados de la UE. "Nos están inundando con leche a precios ridículos", lamentó.
Con este panorama, González ha solicitado "ayudas urgentes", destacando que las iniciativas implementadas hasta la fecha por el Ministerio son insuficientes. Ha alertado del riesgo de que muchas explotaciones se vean obligadas a cerrar, proyectando que en Asturias podrían desaparecer cerca de cien al año si la situación no mejora.
David Pérez, secretario general de COAG Asturias, se ha manifestado en contra de cualquier reducción en el precio de la leche en la región. Ha pedido que se respete la ley de la cadena alimentaria, enfatizando que "no se puede producir por debajo del coste", subrayando que eso es inaceptable.
Tras una manifestación, los representantes de las organizaciones fueron atendidos por Susana González Llamazares, directora del Área de Agricultura y Pesca, quien les ayudó a registrar sus solicitudes en la Delegación del Gobierno.
En la protesta también estuvo presente Borja Fernández, coordinador de Unión Rural Asturiana (URA), quien expresó su respaldo a las demandas planteadas debido al riesgo de disminuciones "inasumibles e inaceptables" en el precio de la leche. Sin embargo, mostró su desacuerdo con la forma en que se hizo la convocatoria, mencionando que no fueron incluidos en el llamado.
Fernández apuntó que la protesta carecía de representación completa del sector al no contar con la presencia de su sindicato, lo que, a su juicio, restaba fuerza a la manifestación. "Divide y vencerás. La asistencia está a la vista de todos. Falta mucho ganadero aquí", comentó.
A pesar de las diferencias, el coordinador de URA afirmó que su organización apoya las exigencias y continúa en contacto con las partes necesarias para lograr que las reducciones de precios sean las mínimas en la medida de lo posible.
Este conflicto ocurre en el contexto de las negociaciones anuales de contratos con la industria láctea. Aunque todos los representantes del sector coinciden en la importancia de estos acuerdos para protegerlos de precios que no cubren sus costos, han surgido discrepancias sobre cómo abordarlos.
Para García Alba de UCA, los contratos son "la única defensa que tiene el ganadero actualmente" para garantizar la cobertura de sus costos. En contraposición, el coordinador de URA ha instado a la calma y ha sugerido que los ganaderos "no firmen por ahora", argumentando que todavía hay margen para la negociación y para minimizar reducciones perjudiciales.