Gijón inicia la transformación de Tabacalera en centro de arte y museo Nicanor Piñole
El Ayuntamiento de Gijón ha comenzado oficialmente las obras para convertir la histórica fábrica de Tabacalera en un centro de arte y cultura, con una inversión aproximada de 22 millones de euros. La intervención contempla la rehabilitación del edificio principal y la construcción de dos anexos: uno para albergar el Museo Nicanor Piñole y otro para servicios de restauración.
Este proyecto, que fue planificado desde 2009 tras un concurso internacional, ha sido impulsado con especial énfasis por el actual Gobierno local. La alcaldesa, Carmen Moriyón, resaltó la importancia patrimonial del edificio y su papel como símbolo de la historia de Gijón, defendiendo que la obra no es un proyecto faraónico, sino un compromiso con el patrimonio y la cultura local.
La iniciativa responde a una estrategia municipal para potenciar la oferta cultural y revitalizar el barrio de Cimadevilla. Además, busca consolidar a Gijón como una referencia en la escena artística del norte de España, proyectando un centro del siglo XXI que sirva tanto a la ciudad como a la región asturiana.
Desde el punto de vista político, la obra refleja una apuesta del equipo de gobierno por la cultura como motor de desarrollo urbano. La gestión ha tenido que sortear obstáculos técnicos y presupuestarios, modificando planes y licitando varias fases del proyecto. La oposición ha cuestionado la inversión, calificándola de excesiva y priorizando otras necesidades sociales y económicas.
El inicio de las obras supone un impulso a la política cultural del Ayuntamiento, que pretende tener listo el centro en poco más de tres años. La planificación incluye un seguimiento arqueológico y una coordinación estrecha entre arquitectos, técnicos y gestores culturales, para garantizar la conservación del patrimonio y la calidad del resultado final.
En un contexto más amplio, esta transformación se enmarca en la estrategia de Asturias de reforzar su oferta cultural y patrimonial, buscando atraer turismo y fomentar el talento local. La culminación del proyecto puede situar a Gijón en el mapa de las ciudades culturales del norte peninsular, con un impacto positivo en su economía y su identidad.