Gobierno concede indulto a 'Las Seis de la Suiza'
En una reciente decisión del Consejo de Ministros, se ha hecho efectiva la concesión de un indulto a un grupo de sindicalistas conocido como 'Las Seis de La Suiza'. Este colectivo está formado por cinco mujeres y un hombre, todos ellos pertenecientes a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), y se encontraban cumpliendo una pena de tres años y medio de prisión tras su participación en protestas laborales en Gijón.
Los hechos que llevaron a esta condena se remontan a un conflicto laboral iniciado en 2017. De acuerdo con la sentencia judicial, estas personas fueron halladas culpables de cometer coacciones graves y obstrucción a la justicia en el marco de acciones de protesta frente a una pastelería local, en el que defendían a una compañera que supuestamente había sido víctima de abusos laborales y sexuales.
Tras ser condenados, los miembros de 'Las Seis de la Suiza' buscaron la revocación de la sentencia. Sin embargo, el Tribunal Supremo reafirmó el veredicto en junio de 2024. Desde el inicio de esta controversia, el Ministerio de Trabajo ha sostenido que su condena es un ataque a la legitimidad de la acción sindical y del derecho a la huelga en un país que se dice democrático.
En julio, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, llevó a cabo una reunión con los condenados en Asturias, donde manifestó su compromiso de impulsar desde el Gobierno el indulto que les permitiera recuperar la libertad. “Defender los derechos laborales y hacer sindicalismo no es un delito”, enfatizó durante el encuentro.
Díaz celebró el otorgamiento del indulto, argumentando que “ninguna persona debería estar tras las rejas por velar por los derechos de los trabajadores”. En sus declaraciones, dejó claro que el sindicalismo representa la unión y la fortaleza colectiva, subrayando que 'Las Seis de la Suiza' ya no cargarán con un estigma que nunca debieron padecer.
Los incidentes que originaron el caso se registraron en junio de 2016, cuando un compañero sentimental de una trabajadora tuvo un enfrentamiento con el propietario de la pastelería. Este suceso derivó en una denuncia por amenazas y daños. La trabajadora, al estar involucrada en el juicio contra su pareja, decidió contactar con la CNT y organizar una campaña de presión sobre su empleador.
La sentencia del Tribunal Supremo manifiesta que las acciones de las condenadas se intensificaron durante varios meses, en el contexto de un boicot hacia el empresario y su familia, debido a la negativa del dueño de indemnizar a la empleada por despido improcedente. Las protestas culminaron en el cierre del negocio, una decisión que, según la sentencia, fue influenciada por la presión constante y desproporcionada ejercida por los sindicalistas.