Crónica Asturias.

Crónica Asturias.

Cultura castreña en Asturias

Orígenes de la cultura castreña

Para entender la cultura castreña en Asturias, es importante remontarse a sus orígenes. Esta cultura se desarrolló principalmente en la Edad de Hierro, desde aproximadamente el siglo VIII a.C. hasta la conquista romana en el siglo I a.C. Los castros, que eran asentamientos fortificados en zonas elevadas, fueron la principal característica de esta cultura.

Los primeros asentamientos castreños en Asturias datan del primer milenio antes de nuestra era, aunque algunos autores creen que podrían remontarse incluso a la Edad del Bronce. Estos poblados fortificados se construían generalmente en zonas estratégicas, como en lo alto de colinas o montañas, para facilitar la defensa de sus habitantes.

Organización social y política

La sociedad castreña se caracterizaba por su organización jerárquica. En la cúspide se encontraba el castrexo, el líder supremo del castro, que ejercía el poder político y militar. Por debajo de él se encontraban los guerreros, que constituían la élite militar de la sociedad castreña. Además, existían artesanos, agricultores y otros miembros de la comunidad.

La economía de los castros se basaba principalmente en la agricultura y la ganadería, aunque también practicaban la metalurgia y el comercio. Los castrexos controlaban la redistribución de los recursos, lo que les permitía mantener su poder sobre la comunidad.

Arte y arquitectura castreña

El arte en la cultura castreña se manifestaba principalmente en la cerámica, la metalurgia y la orfebrería. Las piezas de cerámica decoradas con motivos geométricos o zoomorfos son característicos de esta cultura. En cuanto a la metalurgia, los castrexos eran expertos en la elaboración de armas y herramientas de bronce y hierro.

La arquitectura de los castros también era muy distintiva. Las viviendas solían ser circulares u ovaladas, construidas con muros de piedra y techos de paja o madera. Los castros también contaban con murallas defensivas, fosos y otros elementos que les permitían resistir los ataques enemigos.

Religión y creencias

La religión desempeñaba un papel importante en la vida de los castrexos. Adoraban a diversos dioses y divinidades, a quienes atribuían poderes sobre la naturaleza y los fenómenos atmosféricos. Los rituales religiosos se llevaban a cabo en lugares sagrados, como bosques, ríos o cuevas.

Uno de los elementos más característicos de la religión castreña era el culto a los astros. Los castrexos veneraban al sol y a la luna, creyendo que influían en sus cosechas y en su suerte en la guerra. También se han encontrado restos de sacrificios rituales en algunos castros, lo que sugiere la existencia de prácticas religiosas sangrientas.

Declive y conquista romana

A pesar de su resistencia, la cultura castreña en Asturias no pudo resistir la invasión romana. A partir del siglo I a.C., las legiones romanas iniciaron una campaña de conquista de la península ibérica que culminó con la anexión de toda la región a la República romana y, posteriormente, al Imperio romano.

Los castros fueron sometidos y destruidos por los romanos, que impusieron su organización política, económica y social en Asturias. Sin embargo, muchos aspectos de la cultura castreña perduraron en la sociedad asturiana, como la arquitectura fortificada y algunas tradiciones culturales.

Legado de la cultura castreña en Asturias

A pesar de su desaparición como sociedad independiente, la cultura castreña dejó un legado duradero en Asturias. Muchos de los castros han sido excavados y estudiados por arqueólogos, proporcionando valiosa información sobre la vida y las costumbres de sus habitantes.

Además, la arquitectura castreña sigue presente en la región, con construcciones defensivas como los teitos y las cabanas de teito, que son similares a las viviendas de los castros. La cerámica y la metalurgia castreñas también han influido en la artesanía tradicional asturiana.

En conclusión, la cultura castreña en Asturias representa un capítulo fascinante de la historia de la región. A través de sus asentamientos fortificados, su arte y sus creencias religiosas, los castrexos dejaron una huella imborrable en la identidad cultural de Asturias.