Crónica Asturias.

Crónica Asturias.

La monarquía asturiana y la consolidación del reino

Orígenes de la monarquía asturiana

La monarquía asturiana tuvo sus comienzos en el siglo VIII, tras la caída del reino visigodo ante la invasión musulmana en la Península Ibérica. Fue en este contexto de crisis y fragmentación política que surgió el reino de Asturias, liderado por Pelayo, quien se proclamó rey en la batalla de Covadonga en el año 718. Este hecho marcó el inicio de la resistencia cristiana frente al avance musulmán en la región.

La consolidación del reino

A lo largo de los siglos VIII y IX, los monarcas asturianos, sucesores de Pelayo, llevaron a cabo una labor de consolidación del reino. Se fortaleció la posición política y militar del territorio, se establecieron alianzas con otros reinos cristianos del norte peninsular y se llevaron a cabo campañas militares para expandir las fronteras del reino.

  • En el ámbito interno, se promovió la cristianización de la población y se fomentó la construcción de iglesias y monasterios, como el de San Salvador de Oviedo, que se convirtió en un importante centro religioso y político de la monarquía asturiana.
  • En el ámbito externo, se establecieron alianzas con el reino franco, lo que permitió a los monarcas asturianos recibir apoyo militar y diplomático para hacer frente a las incursiones musulmanas en la región.

El arte asturiano

Uno de los legados más importantes de la monarquía asturiana fue el arte prerrománico, un estilo arquitectónico y artístico que se desarrolló en el reino durante los siglos IX y X. Ejemplos destacados de este arte son las iglesias de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, en las afueras de Oviedo.

El legado cultural de la monarquía asturiana

El arte asturiano se caracteriza por la sobriedad y la simplicidad de sus formas, con influencias visigodas, romanas y bizantinas. Las iglesias prerrománicas de Asturias son consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y son un testimonio de la riqueza cultural y artística de la monarquía asturiana.

  • La arquitectura prerrománica asturiana se distingue por el uso de materiales como la piedra y la mampostería, y por la presencia de elementos decorativos como arcos de herradura, capiteles decorados y ventanales de lacería.
  • El arte asturiano también se refleja en objetos como la cruz de la Victoria, una joya de orfebrería asturiana del siglo X que se ha convertido en un símbolo de la monarquía asturiana y de la resistencia cristiana frente al Islam.

El fin de la monarquía asturiana

La monarquía asturiana llegó a su fin en el siglo X, tras la muerte de Alfonso III el Magno, uno de los monarcas más influyentes del reino. Tras su fallecimiento, el reino se dividió entre sus hijos, dando lugar a los reinos de León y Asturias, y marcando el inicio del período de la monarquía leonesa en la región.

Legado de la monarquía asturiana

A pesar de su corta duración, la monarquía asturiana dejó un legado importante en la historia de Asturias y de la Península Ibérica. Su resistencia frente al avance musulmán, su contribución a la consolidación del reino y su arte prerrománico son aspectos fundamentales en la construcción de la identidad asturiana y en la historia de la Edad Antigua en la región.