Crónica Asturias.

Crónica Asturias.

Románico en la Asturias bajomedieval

Introducción

El estilo románico es uno de los más bellos y emblemáticos de la arquitectura medieval en Europa. En la región de Asturias, en España, el románico tuvo un gran desarrollo durante la Baja Edad Media, dejando un legado arquitectónico impresionante que aún hoy podemos admirar. En este artículo, exploraremos la presencia del románico en la Asturias bajomedieval, analizando sus características, influencias y ejemplos más destacados.

Contexto Histórico

Para comprender la importancia del románico en la Asturias bajomedieval, es fundamental tener en cuenta el contexto histórico en el que se desarrolló este estilo arquitectónico. En aquella época, Asturias era una región marcada por la reconquista cristiana, la influencia de los reinos de León y Castilla, y una economía basada en la agricultura y la ganadería. La iglesia desempeñaba un papel fundamental en la sociedad medieval, siendo el principal mecenas de las obras arquitectónicas y artísticas. Así, el románico se convirtió en el estilo predominante en la construcción de iglesias, monasterios y castillos en la Asturias bajomedieval.

Características del Románico en la Asturias Bajomedieval

El románico en la Asturias bajomedieval se caracteriza por su sobriedad y solidez. Las iglesias románicas asturianas suelen tener planta basilical, con una nave central y dos laterales, rematadas en ábsides semicirculares. Las paredes son de mampostería y sillarejo, con contrafuertes y arbotantes que refuerzan la estructura. Los arcos de medio punto y las bóvedas de cañón son elementos arquitectónicos típicos del románico asturiano, que reflejan la influencia de estilos como el prerrománico asturiano y el románico mozárabe.

Influencias del Románico Asturiano

El románico en la Asturias bajomedieval estuvo influenciado por diversas corrientes artísticas y arquitectónicas de la época. Por un lado, la tradición constructiva prerrománica asturiana, heredera de los estilos visigodo y mozárabe, aportó elementos como los arcos de herradura y los alfices decorados. Por otro lado, la influencia del románico francés e italiano se hace evidente en la monumentalidad de las iglesias románicas asturianas, así como en la decoración escultórica de sus portadas y capiteles.

Elementos Decorativos

La decoración escultórica es un elemento distintivo del románico asturiano. Las portadas de las iglesias románicas están profusamente decoradas con relieves que representan escenas bíblicas, figuras de santos y animales mitológicos. Los capiteles de las columnas también están adornados con motivos vegetales, geométricos y zoomórficos, que reflejan la riqueza y diversidad del repertorio decorativo románico.

Ejemplos de Románico en la Asturias Bajomedieval

La Asturias bajomedieval cuenta con numerosos ejemplos de arquitectura románica de gran belleza y valor histórico. Uno de los ejemplos más destacados es la iglesia de Santa María del Naranco, en las afueras de Oviedo, que fue construida en el siglo IX como un palacio para el rey Ramiro I y posteriormente transformada en una iglesia. Su característica planta basilical, sus arcos de herradura y sus capiteles decorados la convierten en un ejemplo emblemático del románico asturiano.

  • Otro ejemplo destacado es la iglesia de San Miguel de Lillo, también en Oviedo, que comparte con Santa María del Naranco su estilo románico asturiano y su relación con el arte prerrománico.
  • La iglesia de San Salvador de Valdediós, en Villaviciosa, es otro magnífico ejemplo de arquitectura románica en la Asturias bajomedieval, con sus ábsides semicirculares y su esbelta torre campanario.
  • La catedral de Oviedo, aunque en su mayor parte de estilo gótico, conserva elementos románicos en su estructura y decoración, como la capilla de Santa Eulalia y la torre vieja.

Conclusiones

El románico en la Asturias bajomedieval es un testimonio del talento y la creatividad de los arquitectos y escultores de la época, que supieron combinar influencias diversas para crear un estilo único y original. Las iglesias, monasterios y castillos románicos de Asturias son una de las principales atracciones turísticas de la región, y un legado cultural invaluable que nos permite conectar con el pasado medieval de esta tierra.