La autopista del Huerna reabre tras casi dos años de cierre por argayo
La autopista del Huerna (AP-66) ha sido reabierta en su totalidad este viernes, después de que permaneciera cortada durante casi dos años por un desprendimiento en noviembre de 2024. La vía, principal conexión de Asturias con la Meseta, cuenta ahora con los cuatro carriles operativos en ambos sentidos, tras finalizar las labores de estabilización de la ladera afectada.
El incidente ocurrió en el kilómetro 75,700, provocando un cierre completo que afectó al tránsito de forma significativa. Desde entonces, las tareas de estabilización han sido complejas, dadas las características geotécnicas del terreno. La empresa responsable, Luperlan Tunneling, ha llevado a cabo un reperfilado progresivo del talud, instalando 17 bancos en un talud de 90 metros de altura. La reapertura total marca un punto de inflexión en la infraestructura asturiana.
Este retraso en la recuperación de la autopista tuvo implicaciones importantes en la movilidad regional y en la economía local, afectando principalmente al transporte de mercancías y a los desplazamientos diarios. La inversión y la gestión de la crisis por parte de las administraciones han sido clave para garantizar la seguridad y la recuperación de la vía en un plazo prolongado.
El contexto político en torno a la gestión de infraestructuras y la inversión en obras de emergencia ha sido relevante. La administración autonómica, junto con el Estado, ha priorizado la resolución de este incidente, en un momento en que la inversión en mantenimiento y modernización de infraestructuras adquiere mayor importancia en la agenda política regional. La coordinación entre las distintas administraciones ha sido fundamental para acelerar los trabajos y garantizar la seguridad.
Mirando hacia el futuro, se espera que estas obras sirvan como ejemplo de la capacidad institucional para responder a emergencias geotécnicas. La experiencia adquirida también puede influir en la planificación de futuras actuaciones en zonas de riesgo y en la revisión de protocolos para la prevención de nuevos desprendimientos en vías de alta importancia estratégica para Asturias.