La EPA refleja pérdida de 5.400 empleos en Asturias en un año
La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre indica que en Asturias se han perdido 5.400 empleos en el último año, mientras que el desempleo ha aumentado en 2.300 personas, situándose en 43.500. Estos datos evidencian una tendencia de deterioro en el mercado laboral de la comunidad, en un contexto político marcado por la gestión de políticas económicas y sociales.
El análisis del mercado laboral en Asturias revela una dualidad. Por un lado, descensos en el paro en sectores como la industria y la construcción, con 1.300 y 400 desempleados menos respectivamente, y un aumento en contratos indefinidos, que suman 6.000. Sin embargo, estas mejoras se ven opacadas por un incremento del desempleo en el sector servicios y un aumento de 1.300 jóvenes en paro, además de un incremento en la tasa de desempleo juvenil, que alcanza el 24,14%.
Este escenario refleja las dificultades estructurales que atraviesa la economía asturiana, caracterizada por su dependencia de sectores tradicionales y la precarización laboral. La pérdida de empleo y el aumento de la precariedad afectan a la cohesión social y a la estabilidad del mercado de trabajo, en un momento en el que las políticas públicas buscan reactivar la economía tras los efectos de la pandemia.
Desde la perspectiva política, estos datos refuerzan la necesidad de implementar medidas que fortalezcan la estabilidad laboral y reduzcan la precariedad. La reclamación de reducir la jornada laboral y luchar contra el uso fraudulento del contrato a tiempo parcial responde a este contexto, en medio de un debate sobre la efectividad de las políticas de empleo y su impacto en la economía regional.
Mirando hacia el futuro, la situación requiere de una estrategia integral que contemple la diversificación económica y la modernización del mercado laboral. La recuperación de Asturias dependerá en buena medida de la capacidad de las instituciones para promover empleos de calidad y reducir las desigualdades sociales generadas por la crisis.
En un contexto político donde las decisiones gubernamentales y las políticas de empleo son clave, la comunidad asturiana se enfrenta a un reto importante para revertir estas tendencias y fortalecer su economía en los próximos años.