Otea rechaza la prohibición de fumar en terrazas y advierte sobre su impacto en la convivencia
La patronal Otea, Hostelería y Turismo en Asturias, ha expresado su rechazo al proyecto de ley que inicia la tramitación parlamentaria para prohibir fumar en las terrazas, una medida que aún no tiene fecha de aplicación. La organización destaca que esta propuesta puede afectar la estabilidad del sector hostelero en la región.
El Consejo de Ministros aprobó el inicio de la tramitación parlamentaria del proyecto de ley, que busca extender la prohibición de fumar en espacios al aire libre, incluyendo las terrazas de bares y restaurantes. La medida forma parte de un contexto político en el que distintas comunidades autónomas y grupos parlamentarios discuten su alcance y efectos, en medio de una creciente preocupación por la salud pública y la convivencia social.
Desde Otea, se advierte que la prohibición total en terrazas puede desplazar el consumo de tabaco a las inmediaciones de los locales, creando molestias y dificultades para los empleados del sector. Además, alertan sobre posibles efectos negativos en la experiencia de los clientes y en la imagen del sector turístico, que es clave para la economía asturiana.
La organización también señala que actualmente existe un equilibrio en las terrazas asturianas que favorece la convivencia entre fumadores y no fumadores. Según diversas encuestas del sector, más del 56% de la población no considera urgente esta restricción y un 85% prevé que la gente seguirá fumando en las proximidades de los locales, lo que complicaría la regulación y el control en los espacios públicos.
En un escenario político más amplio, Otea expresa su preocupación por que la normativa pueda dañar la competitividad de Asturias frente a otros destinos europeos donde no se prohíbe fumar en terrazas. Países como Portugal, Italia, Croacia y Grecia mantienen modelos más flexibles, mientras que Francia ha optado por excluir estos espacios de las restricciones, para no perjudicar a sus sectores turísticos.
De cara al futuro, la organización pide que las decisiones legislativas tengan en cuenta la voz del sector y que se valore el impacto económico y social que puedan generar. La hostelería asturiana busca mantener un equilibrio que respete tanto la salud pública como la actividad económica, en un momento en que la recuperación tras la pandemia aún requiere apoyo y estabilidad.