El Gobierno reconoce los hórreos del norte de la península como patrimonio cultural inmaterial
El Consejo de Ministros ha aprobado formalmente la declaración de los hórreos, estructuras tradicionales utilizadas para almacenar cereales y alimentos, como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial en la península ibérica. Esta figura abarca construcciones presentes en Galicia, Asturias, León, Cantabria, Navarra y el País Vasco, y refuerza su valor como símbolos de identidad y memoria colectiva en la región.
Este reconocimiento se enmarca en la estrategia del Ministerio de Cultura para proteger y promover el patrimonio cultural, en un contexto político marcado por la necesidad de fortalecer las raíces culturales frente a la homogeneización y el cambio generacional. La decisión responde a una demanda social y académica que busca garantizar la conservación de elementos tradicionales que representan la diversidad cultural del norte de España.
En los últimos años, las instituciones locales y regionales han mostrado preocupación por la pérdida progresiva de estos elementos, tanto en su forma material como en su dimensión simbólica. La desvinculación de las funciones originales y la falta de transmisión intergeneracional han puesto en riesgo la continuidad de esta tradición arquitectónica y cultural.
Desde el Gobierno central, se ha destacado que esta declaración busca ir más allá de la conservación física, promoviendo acciones que aseguren la transmisión de conocimientos, oficios y prácticas sociales asociados a los hórreos, considerados patrimonio vivo y dinámico.
El reconocimiento también tiene un impacto en el ámbito político, ya que refuerza la importancia de integrar las políticas culturales con las estrategias de desarrollo regional y local, promoviendo una visión integral del patrimonio que incluya aspectos materiales y inmateriales en la toma de decisiones.
En un contexto más amplio, la declaración de los hórreos como patrimonio inmaterial refleja una tendencia europea hacia la protección de expresiones culturales que enriquecen la diversidad cultural y fortalecen las identidades locales, en un momento en que las políticas culturales buscan equilibrar la conservación del pasado con la dinamización social y económica del presente.