El radar de Quintana impone más multas que ningún otro en Asturias en 2025
El radar instalado en la N-634 en Quintana (Nava) ha emitido 19.062 multas en 2025, convirtiéndose en el dispositivo más sancionador de Asturias en su primer año de funcionamiento.
Este radar supera en número de multas al instalado en El Caleyo, Oviedo, que registró 15.925 denuncias en el mismo periodo. La tendencia refleja un incremento en los ingresos por sanciones, que alcanzaron los 12,58 millones de euros en toda la comunidad, un aumento cercano al 30% respecto al año anterior.
La proliferación de radares y el aumento en las sanciones responden a una política de control que busca reducir la velocidad en carreteras principales. Sin embargo, expertos y organizaciones como Automovilistas Europeos Asociados (AEA) cuestionan la efectividad de estas medidas, señalando que la recaudación se ha convertido en el principal objetivo en algunos casos.
El contexto político en Asturias y a nivel nacional muestra debates sobre la eficacia de los controles electrónicos. La DGT ha incrementado en los últimos años la activación de radares estratégicos, aumentando la recaudación, pero sin demostrar una reducción significativa en accidentes o excesos de velocidad.
El incremento en ingresos por multas y multas emitidas en radares refleja una tendencia que podría tener implicaciones en la percepción pública del control policial y en las políticas de seguridad vial. La gestión de estos dispositivos plantea un debate sobre su orientación, que algunos consideran que debería centrarse en la prevención y la reducción de accidentes.
De cara al futuro, la política de control de velocidad en Asturias y en el resto de España se enfrenta a un reto: equilibrar la recaudación con la efectividad en la prevención de siniestros viales. La tendencia actual podría motivar revisiones en las estrategias y en la regulación de estos dispositivos, en un contexto de mayor escrutinio social y político.