El sector industrial asturiano denuncia desprotección y pide políticas activas
El presidente de Femetal, Antonio Fernández-Escandón, ha sido reelegido para un nuevo mandato en un contexto de creciente incertidumbre global. La industria del metal en Asturias enfrenta desafíos derivados de la competencia internacional y la inestabilidad política europea. La región, que en 2024 recibió su inversión extranjera más alta en nueve años, muestra signos de deterioro en producción y empleo en 2025.
El sector señala que las políticas europeas y nacionales no avanzan con la rapidez necesaria para responder a la competencia de Estados Unidos y Asia. La falta de energía competitiva, infraestructuras adecuadas y agilidad administrativa limita la capacidad de crecimiento y la atracción de inversión. La situación se agrava ante la saturación de la red eléctrica y la escasa inversión en digitalización y ciberseguridad.
Desde la perspectiva política, la respuesta de las administraciones públicas ha sido considerada insuficiente. La burocracia y los retrasos en decisiones clave dificultan que la industria pueda mantener su competitividad. La posible pérdida de talento y el descenso en inversión extranjera representan riesgos a largo plazo para el sector y la economía regional.
El análisis del contexto global revela que la Unión Europea aún no ha implementado de manera efectiva políticas que protejan a su industria frente a la competencia exterior. La coyuntura económica requiere soluciones coordinadas que faciliten la innovación, la formación y la seguridad jurídica, aspectos que en Asturias aún presentan retos considerables.
Mirando hacia el futuro, la digitalización y la incorporación de inteligencia artificial en la industria ofrecen oportunidades, pero también exponen a nuevas vulnerabilidades. La región necesita impulsar medidas que fortalezcan la infraestructura, la formación y la seguridad para mantener su potencial industrial en un escenario de alta competitividad internacional.