Crónica Asturias.

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Indra investiga una potencial colaboración con Escribano como parte de su estrategia.

Indra investiga una potencial colaboración con Escribano como parte de su estrategia.

En Madrid, el 25 de abril, Indra ha hecho pública su intención de considerar una posible colaboración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) dentro de su estrategia empresarial a largo plazo. Esta información ha sido comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) luego de que se difundieran rumores sobre el tema en diversos medios de comunicación.

La compañía ha detallado que, en respuesta a las noticias recientes, su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, está liderando un análisis exhaustivo de varias alternativas que incluirían a EM&E, un actor significativo en el sector de la defensa. Indra está comprometida con los estándares de buen gobierno corporativo y procura identificar oportunidades que aporten valor a su operación.

Sin embargo, Indra aclara que, hasta la fecha, no se ha tomado ninguna decisión definitiva diferente de la que ya ha sido comunicada al mercado. En este contexto, se ha contratado a una firma de consultoría para llevar a cabo una 'due diligence' preliminar que explore una posible fusión con EM&E, según revelaron fuentes del sector a Europa Press.

Las mismas fuentes sostienen que, si el acuerdo se materializa, es probable que se realice a través de un canje de acciones, evitando una compra directa, aunque se están considerando todas las posibilidades debido a que las negociaciones están en sus primeras fases.

Por su parte, EM&E ha contratado a KPMG para realizar una 'vendor due diligence', un proceso de auditoría interna que permite al vendedor evaluar el estado de su negocio antes de cualquier transacción. Esta acción coincide con las declaraciones de Javier Escribano, presidente de EM&E, quien aseguró que su empresa no está en venta y que su valoración supera los 1.000 millones de euros.

Es importante señalar que tanto la consultoría contratada por Indra como la auditoría de EM&E se están llevando a cabo de manera simultánea. EM&E es el segundo mayor accionista de Indra, poseyendo un 14,3% de las acciones, solo superado por el Gobierno, que tiene un 28% a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Ángel Escribano, quien desde enero ocupa la presidencia de Indra, comparte la propiedad de EM&E con su hermano Javier, quien también es presidente de la empresa de ingeniería. La posible fusión con EM&E permitiría a Indra ingresar al sector de armamento, un área que ya ha expresado su interés en explorar.

EM&E se especializa en productos como torretas para vehículos blindados, un campo donde también compite Indra a través del consorcio Tess Defence, encargado de la fabricación de vehículos para el Ejército español, incluyendo el 8x8 Dragón, con contratos valorados en aproximadamente 2.000 millones de euros cada uno.

Además, Indra ha lanzado una nueva división para la fabricación de vehículos militares y ha intentado adquirir una planta clave de Santa Bárbara Sistemas en Asturias, aunque se ha encontrado con la resistencia de General Dynamics. Por ello, actualmente, la empresa está considerando la compra de una instalación de Duro Felguera en Gijón para transformar su producción hacia la fabricación de vehículos blindados.

Por último, es relevante mencionar que se espera que Indra se convierta en un actor principal del aumento del gasto militar en España, respaldado por un anuncio reciente del Gobierno de una inversión en defensa de más de 10.000 millones de euros. Además, Indra ha ampliado su ámbito de operaciones en defensa al sector aeroespacial, comprando la mayoría de Hispasat, un operador de servicios satelitales, con especial interés en su división de satélites militares.

Indra también ha mostrado interés en aumentar su participación en ITP Aero, una firma de motores para aeronaves donde ya posee el 9,5%. Ángel Escribano mencionó anteriormente que la adquisición de ITP es una meta deseable, especialmente cuando el fondo Bain Capital, que controla el 69,5% de la empresa, decida salir de su participación en la firma vasca.