OVIEDO, 31 de diciembre. Hoy se ha cerrado el debate en el pleno de la Junta General del Principado de Asturias con la aprobación definitiva del presupuesto para 2025. Esta decisión se ha logrado con el apoyo del PSOE, IU y la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, mientras que PP, Vox y el portavoz de Foro, Adrián Pumares, han votado en contra.
Las cifras del presupuesto ya fueron determinadas el pasado viernes, cuando se rechazaron las enmiendas propuestas por el PP, Vox y Pumares, que solicitaban la devolución del proyecto al Ejecutivo. Con este paso procesal superado, cualquier modificación del presupuesto solo podía hacerse a través de enmiendas parciales en la sesión de hoy.
El presupuesto regional para 2026 ascenderá a 6.993 millones de euros, lo que representa un aumento del 4,9% en comparación con el año anterior. Desde el Gobierno, han subrayado que estas cuentas se caracterizan por su enfoque progresista, centrado en las necesidades de la mayoría social, con dos pilares fundamentales como base.
La primera prioridad es el fortalecimiento del Estado del Bienestar, enfocándose en servicios esenciales como Sanidad, Educación y Derechos Sociales, con una inversión de 4.637 millones de euros, reflejando un incremento del 5,5% respecto al presupuesto actual. La segunda clave es fomentar la actividad económica mediante inversiones productivas, dedicando 1.081 millones de euros a este fin.
El diputado del PSOE, Luis Ramón Fernández Huerga, defendió con vehemencia el proyecto asegurando que Asturias escoge un camino distinto al de las comunidades autónomas gobernadas por el PP. Destacó que priorizar la sanidad y la educación no es un capricho ideológico, sino una respuesta necesaria ante una realidad demográfica. También criticó las enmiendas del PP, argumentando que transforman el presupuesto en un caos incoherente.
Por su parte, Delia Campomanes, portavoz de Convocatoria por Asturies IU-Más País-IAS, destacó que este presupuesto es un hito de cumplimiento y credibilidad, que refleja los compromisos adquiridos entre estas formaciones y que avanza en derechos en un clima político estatal cada vez más polarizado.
Covadonga Tomé expresó su satisfacción por haber logrado incorporar propuestas concretas, muchas de ellas surgidas de consultas con distintos colectivos, lo cual, según ella, incomoda al líder del PP, Álvaro Queipo.
Desde el PP, Beatriz Polledo criticó duramente las cuentas, calificándolas de un reflejo de un régimen político en declive. Afirmó que representan la continuación de un modelo agotado y justificó las 220 enmiendas presentadas por su grupo como un esfuerzo para fortalecer las políticas públicas ante las deficiencias del gobierno de Barbón.
Polledo definió el proyecto presupuestario como un nuevo fracaso, resaltando el impacto negativo que tendrá en las familias, la clase trabajadora y los autónomos, a quienes afectará con una presión fiscal excesiva.
Gonzalo Centeno, de Vox, fue contundente al calificar el presupuesto como un "robo" y una "estafa" al contribuyente, señalando que estas cuentas han llegado tras un proceso lleno de caos e irregularidades, lo que, a su juicio, socava la democracia.
Además, indicó que la negativa del Gobierno a aceptar enmiendas parciales muestra un claro sectarismo, justificando así la decisión de su grupo parlamentario de no participar en la votación de este documento.
El dirigente de Foro Asturias, Adrián Pumares, advirtió que, aunque el presupuesto será aprobado, no significará una mejora para Asturias. Propuso que los presupuestos deben ser herramientas para solucionar problemas y crear futuro, pero en este caso se han convertido en meras cifras sin un propósito claro.
La situación refleja las tensiones existentes en la política asturiana, donde la lucha por ideologías y modelos de gestión sigue marcando el pulso del debate político regional.
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