Vecinos de San Martín del Rey Aurelio piden intervenir un piso por una plaga de cucarachas
Vecinos de Sotrondio reclaman tratar un piso señalado como origen de una plaga de cucarachas que afecta a varias viviendas del edificio.
Los vecinos del número 8 de la calle Covadonga, en Sotrondio (San Martín del Rey Aurelio), reclaman una solución "urgente" ante una plaga de cucarachas que, según denuncian, se ha extendido a distintas viviendas del edificio tras casi un año de problemas de insalubridad. Piden que una empresa especializada pueda acceder al bajo izquierda para tratar el posible foco.
Según la comunidad vecinal, las dificultades comenzaron hace dos o tres años, con la llegada de nuevos inquilinos a ese piso. Los residentes hablan de malos olores y problemas de limpieza que, pese al diálogo, reaparecían al cabo de unos días. Hace un año, la comunidad trasladó sus quejas a la gestora encargada del alquiler, que se comprometió a comunicárselas a los inquilinos. La limpieza mejoró temporalmente, pero los olores persistieron.
La situación se agravó en mayo, cuando una vivienda del primero derecha sufrió una importante plaga que obligó a contratar una empresa especializada. El informe de esa empresa, según los vecinos, situó el origen en el bajo izquierda. La empresa pudo tratar el resto de pisos, pero, según los residentes, intentó entrar en cuatro ocasiones en el bajo izquierda sin conseguirlo. Los vecinos afirman haber presentado escritos por registro ante Sanidad del Ayuntamiento y ante Servicios Sociales.
La comunidad también expresó su preocupación por las condiciones en las que, según afirma, vivían tres menores en ese piso, que carecía de suministro eléctrico. Los residentes aseguran que los niños entraban y salían por una ventana con los cristales rotos. Tras la detención de los ocupantes por su presunta implicación en una estafa, según el relato vecinal, un perro y un gato quedaron dentro de la vivienda; algunos vecinos intentaron alimentar al gato a través de la ventana y la Policía les comunicó que no podía acceder al inmueble sin autorización legal.
Los ocupantes no han regresado al edificio y la vivienda permanece cerrada. Los vecinos sostienen que ni la gestora ni el propietario pueden entrar, porque el contrato de alquiler sigue vigente. Mientras tanto, han iniciado una recogida de firmas y afirman que vecinos de otros portales del barrio les han trasladado problemas similares. Con ello buscan que las administraciones intervengan y adopten medidas para resolver la situación.