Gijón abre L'Alcuentru, un comedor comunitario en La Calzada para detectar situaciones de riesgo
Gijón inaugura L'Alcuentru, comedor comunitario de Mar de Niebla en La Calzada, con apoyo municipal ante el aumento de personas sin hogar.
La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, respaldó este miércoles la inauguración de L'Alcuentru, un nuevo espacio comunitario de la Fundación Mar de Niebla en el barrio de La Calzada. El local, que no entrará en servicio hasta el 9 de noviembre, ofrecerá comida diaria a unas 50 personas y funcionará también como punto de detección de situaciones de vulnerabilidad.
El proyecto se gestó en 2025 y ocupa un local durante años en desuso, antes una sidrería y un taller de coches. Cuenta con un comedor polivalente, dos accesos —uno de ellos adaptado para personas con movilidad reducida— y un aula formativa en la que jóvenes de proyectos de inclusión se preparan en hostelería, atención al cliente y servicio de bar desde el 15 de septiembre.
El contexto es el de una presión creciente sobre los servicios sociales. La regidora reconoció que las instituciones no están llegando a tiempo y citó un informe que apunta a que se ha duplicado el número de personas en situación de calle en la ciudad. Según sus propias cifras, unas 30 personas se desplazan cada día desde la zona Oeste hacia el centro en busca de una comida caliente.
El modelo combina distintas modalidades de acceso. Habrá menús becados para personas identificadas por la entidad, un precio de seis euros para el resto y plazas para mayores que quieran evitar comer solos o adolescentes cuyas familias trabajan. El pago se realizará mediante una aplicación para evitar que se identifique a los beneficiarios de las ayudas, en una decisión orientada a no estigmatizar a nadie.
La inauguración se desarrolló en un clima de tensión. Un grupo de vecinos contrarios al proyecto se concentró a las puertas del local, y la exresidenta de la fundación, Blanca Cañedo-Argüelles, lamentó los insultos recibidos durante meses. La jornada coincidió además con la noticia del accidente ferroviario en Toledo, que dejó al menos 30 fallecidos, lo que obligó a la alcaldesa a referirse también a esa tragedia.
Las implicaciones del proyecto van más allá del comedor. El Ayuntamiento se compromete a seguir siendo aliado de la entidad, y la propia Moriyón lo presenta como un modelo replicable en otros barrios. Queda por ver si el compromiso político se traduce en financiación estable y en una coordinación real con los servicios municipales de atención social.
A medio plazo, la prueba será la capacidad de la iniciativa para sostenerse y para detectar a tiempo los casos de riesgo que, según reconoce el propio gobierno local, hoy no se alcanzan. El horario piloto de 13.00 a 15.00 horas, con apertura hasta las 19.00 para actividades culturales y formativas, marcará el ritmo de una experiencia que el consistorio ya describe como un posible referente para la ciudad.