OVIEDO, 24 de agosto. La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha reiniciado su intervención en las labores de extinción de incendios en Asturias, donde la extensión de terreno afectado por estos siniestros forestales no supera las 6.000 hectáreas. Así lo ha afirmado Alejandro Calvo, consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias del Gobierno de Asturias, tras su participación en la reciente reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi).
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha enfatizado que la situación es extrema y que el personal no tiene tiempo para descansar. "Aquí no hay días de pausa; la gente está trabajando incesantemente en el terreno y durmiendo en condiciones difíciles. Nuestro centro de crisis en La Morgal y el puesto de mando avanzado en Degaña están en constante operación, tomando decisiones críticas. Es como si estuviéramos en guerra", señaló el líder regional.
En el momento actual, tres incendios forestales continúan activos en Asturias. Los focos se localizan en Degaña, Genestoso en Cangas del Narcea y Somiedo, afectando áreas de Caunedo, Gúa y Perlunes.
El presidente asturiano ha indicado que la llegada de la UME no solo se centra en la extinción del fuego, sino también en garantizar la seguridad de las comunidades cercanas. "Una de nuestras prioridades es implementar medidas preventivas, dotando a diversas localidades de autobombas, incluso aquellas que aún no se ven amenazadas por el fuego", subrayó Barbón.
Barbón ha detallado que las estrategias de contención se están aplicando en múltiples frentes, a la espera de que las condiciones meteorológicas cambien, lo que permitiría un ataque más efectivo al fuego y la mitigación de la emergencia.
A diferencia de otras comunidades autónomas, Asturias dispone de un servicio de emergencias "integral", resultado de una significativa inversión en los últimos años que ha dado paso a la creación de 124 nuevas plazas para bomberos, enfatizó el mandatario regional.
El presidente ha destacado con orgullo la creación de un fondo de prevención de incendios que ha permitido firmar convenios con los ayuntamientos por un valor de 18 millones de euros, brindando apoyo vital a la lucha contra estos desastres.
Aún así, Barbón ha hecho hincapié en la necesidad de reforzar las iniciativas de prevención ante incendios forestales. Sin embargo, también ha señalado que el 60% de los bosques en Asturias son de propiedad privada, lo que dificulta las acciones en esos terrenos. “Actuar en estas áreas privadas presenta un desafío considerable”, agregó.
En la agenda para este lunes, se prevé una reunión del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias, donde se discutirá la situación actual. Barbón ha expresado su deseo de aumentar los fondos destinados a las localidades, con el objetivo de establecer un sistema de autodefensa primaria que las proteja contra futuros incendios.
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