Crónica Asturias.

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Partidos políticos de diferentes tendencias unen fuerzas en un manifiesto contra la violencia hacia la mujer

Partidos políticos de diferentes tendencias unen fuerzas en un manifiesto contra la violencia hacia la mujer

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha expresado su "total repulsa" hacia una iniciativa presentada por Vox sobre el 25N, por considerarla "negacionista".

El Ayuntamiento de Oviedo ha sido escenario de un acuerdo entre los grupos municipales del Partido Popular (PP), PSOE e Izquierda Unida (IU), quienes se han adherido al manifiesto de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Vox, por su parte, no se ha sumado a este documento.

Este viernes, los tres grupos políticos se han concentrado en frente del Ayuntamiento de Oviedo para recordar a las mujeres que han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, tal como se hace cada último viernes de mes. Dado que el sábado se conmemora el 25N, la concejala delegada de Políticas Sociales, María Velasco, ha informado a los medios de comunicación que las tres fuerzas políticas han llegado a un acuerdo para impulsar la lucha contra la violencia de género. Sin embargo, no será considerada una declaración institucional debido al rechazo de las tres concejalas de Vox.

El Grupo Municipal de Vox someterá a votación en la próxima comisión de Servicios Sociales un documento alternativo en el que se insta al Ayuntamiento de Oviedo a abordar todas las causas que pueden dar lugar a violencia contra las mujeres, resaltando la necesidad de que el Ayuntamiento "garantice la seguridad" de las mujeres frente a "la reciente llegada de inmigrantes". Además, proponen que se prohíba el acceso de cualquier hombre a vestuarios o baños, "independientemente del género con el que se autoperciba", y que se supriman las subvenciones a asociaciones que trabajen en la prevención de la llamada "violencia de género", ya que consideran que este concepto es originado por el "feminismo radical".

Ante esta iniciativa, la concejala María Velasco ha afirmado rotundamente que el Partido Popular no aceptará afirmaciones ni propuestas que discriminen a las personas "independientemente de su raza, condición o sexo". De acuerdo a sus palabras, "no se permitirá ningún tipo de proposición de este tipo".

Por su parte, la concejala del PSOE en el Ayuntamiento de Oviedo, Marisa Ponga, también ha criticado esta iniciativa, calificándola de "negacionista" respecto a la violencia contra las mujeres. Ponga ha manifestado la "total repulsa" del Grupo Municipal Socialista hacia esta propuesta, argumentando que una vez más, se está negando la evidencia de la violencia de género y lo hacen basándose en argumentos que carecen de fundamento jurídico, científico y estadístico. Asimismo, ha señalado que con esta iniciativa, Vox pretende volver a 2004, cuando la violencia de género no estaba regulada y los crímenes contra las mujeres en el ámbito de la pareja eran considerados como violencia doméstica. Según la edil socialista, Vox busca invisibilizar la magnitud de la violencia de género en la sociedad actual y mantener un sistema patriarcal y machista basado en privilegios.

El Partido Socialista local está muy preocupado por el hecho de que la declaración de Vox señale a la inmigración como un factor de riesgo para las mujeres, ya que entienden que este tipo de mensajes constituyen una incitación constante al odio y a la división de la sociedad, cuando los datos demuestran que la mayoría de los casos de violencia de género ocurren entre ciudadanos españoles.

Ponga ha expresado su disposición a establecer consensos con el Equipo de Gobierno y IU-Convocatoria por Oviedo, con el fin de establecer un "muro de contención" para evitar que el Ayuntamiento de Oviedo se vea contaminado por estos mensajes negacionistas.

Por su parte, IU-Convocatoria por Oviedo también rechazó la proposición presentada por el grupo municipal de Vox, argumentando que esta incita al odio. Según IU, iniciativas de este tipo conducen a la degradación ética y moral de la vida institucional del Ayuntamiento de Oviedo, promovida por sectores sociales y políticos minoritarios que dependen del fanatismo, la violencia y la disminución de la inteligencia y la razón para poder subsistir políticamente.