Vox exige al Ayuntamiento de Oviedo el coste de la acampada de La Escandalera y los bancos pintados
Vox pide al alcalde de Oviedo el coste de la acampada de La Escandalera y de los bancos pintados con la bandera arcoíris, retirados para restaurar.
La portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Oviedo, Sonsoles Peralta, ha pedido al alcalde, Alfredo Canteli, que detalle el coste de la acampada instalada en La Escandalera y de los desperfectos causados en el espacio público. La formación reclama cuentas por la limpieza de la plaza, la retirada y restauración del mobiliario urbano y el resto de actuaciones municipales necesarias para recuperar el lugar.
La petición se produce tras la aparición de bancos pintados con los colores de la bandera arcoíris en una parte de la plaza, mobiliario que ya ha sido retirado para su restauración. Según la propia denuncia, el Ayuntamiento tendrá que asumir trabajos de transporte, reparación y reinstalación con personal y recursos municipales.
El episodio se inscribe en un debate más amplio sobre el uso del espacio urbano en el centro de la capital asturiana. Desde las fiestas de San Mateo, según la oposición, se han sucedido movilizaciones y concentraciones que han exigido la atención de los servicios públicos, y la acampada prolongada en una de las plazas más emblemáticas de la ciudad ha generado quejas por el uso de instalaciones públicas y por dificultades de acceso al aparcamiento. Vox ya había advertido de estas consecuencias y pidió al Ayuntamiento que verificara las autorizaciones y aplicara las ordenanzas municipales.
La formación ha cuestionado también las declaraciones de un representante de la asociación AMA Asturies, que calificó la pintura de los bancos como un regalo para la ciudad. Para la portavoz, esa valoración resulta incompatible con el hecho de que el coste recaiga sobre el erario público. La polémica sitúa en el centro del debate la frontera entre el derecho de manifestación y la protección del mobiliario y los recursos municipales.
Vox anuncia que solicitará información sobre el coste de la limpieza, el transporte, la restauración y la reinstalación de los bancos, así como sobre los gastos extraordinarios de los servicios municipales vinculados a la acampada. También preguntará si se han identificado responsables, si se han abierto expedientes sancionadores y si el Ayuntamiento reclamará los gastos que correspondan. Las grabaciones de las cámaras de vigilancia, según la formación, deberían aclarar quién dañó el mobiliario.
El caso podría llegar al pleno municipal y convertirse en un pulso político sobre la gestión de la protesta en el espacio público. La respuesta del gobierno local, y en particular de Canteli, marcará si el asunto queda en un debate sobre costes o deriva en una discusión más amplia sobre normas de uso de las plazas centrales de Oviedo.