Derechos Sociales, Oviedo y Cáritas revisarán el albergue Cano Mata ante el malestar vecinal
Derechos Sociales pedirá reunión con Oviedo y Cáritas por el albergue Cano Mata tras las quejas vecinales sobre seguridad y convivencia en San Lázaro-Otero.
La consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Nerea Monroy, y la asociación de vecinos de San Lázaro-Otero han acordado pedir una reunión conjunta con el Ayuntamiento de Oviedo y Cáritas para revisar la gestión y el estado de las instalaciones del albergue Cano Mata. El encuentro previo tuvo lugar este jueves y contó también con la presencia de la directora general de Gestión de Derechos Sociales, Diana Fernández.
El albergue, que atiende a personas en situación de vulnerabilidad, es objeto de preocupación de los residentes del barrio por la seguridad ciudadana y la convivencia. Los vecinos han trasladado su inquietud por la situación social de la zona, y la administración autonómica ha decidido recoger esas demandas dentro de un marco institucional. Monroy ha valorado el tono constructivo del colectivo, que acudió al encuentro sin posiciones de confrontación.
La consejera ha recordado que el albergue seguirá prestando servicio. Al mismo tiempo, ha reconocido que la Administración debe ofrecer una respuesta a un problema social que, según sus palabras, le ha sido planteado por los vecinos. Esa doble premisa, mantener la atención a los más vulnerables y atender las quejas del entorno, define el planteamiento del Gobierno regional en este asunto.
El Gobierno autonómico vincula el debate con un aumento de las situaciones de vulnerabilidad que, a su juicio, podría haber desbordado la capacidad actual del recurso. Por ello, la reunión propuesta reunirá al Ayuntamiento, que concede el programa, y a Cáritas, responsable de su gestión, para analizar tres aspectos: el estado del edificio, el seguimiento de los usuarios y los perfiles que se atienden. La consejera ha subrayado que el objetivo es identificar las actuaciones necesarias y buscar los recursos para acometerlas.
En paralelo, el Consistorio ha reforzado la seguridad y las patrullas en la zona, según ha indicado Monroy, y se estudiará si la capacidad del albergue es suficiente ante un posible incremento de la demanda. También se abordará la adaptación jurídica de la Fundación Cano Mata a la nueva normativa de fundaciones, un paso que afecta a su marco de funcionamiento a medio plazo.
El caso refleja una tensión habitual en la política de atención a personas sin hogar: la necesidad de equilibrar la respuesta social con la convivencia en los barrios donde se ubican los recursos. La evolución de la reunión conjunta y la capacidad real de financiar las obras determinarán si el acuerdo se traduce en cambios concretos o queda como una declaración de intenciones.