Tres hospitales asturianos participan en un proyecto europeo para proteger a sus profesionales sanitarios
338 profesionales de tres hospitales asturianos participan en 'Brave-Wow', proyecto europeo para reforzar la seguridad laboral y el apoyo al personal sanitario.
Tres hospitales del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) participan en el proyecto europeo 'Brave-Wow', financiado por la Unión Europea. El programa busca mejorar la seguridad laboral del personal sanitario y reforzar los mecanismos de apoyo. Han participado 338 profesionales del HUCA, el Hospital Vital Álvarez Buylla de Mieres y el Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea.
Qué hay detrás de este proyecto. La iniciativa se enmarca en una preocupación creciente por el bienestar de quienes trabajan en la sanidad pública. Las presiones asistenciales, la carga emocional y los riesgos propios de la atención directa han puesto el foco en la prevención y en la respuesta de las organizaciones ante incidencias. El proyecto busca responder a esa inquietud con datos propios y con la experiencia de los equipos.
Los primeros resultados muestran un dato relevante: el 57,1% de los encuestados considera que puede trasladar sus inquietudes abiertamente a la dirección de su centro. Para los responsables sanitarios, esta cifra es una base de partida, pero también deja margen de mejora. Un porcentaje cercano a la mitad no se siente plenamente cómodo al plantear problemas, lo que obliga a revisar los canales de comunicación interna.
El estudio también identifica tres áreas que requieren más trabajo. La primera es el conocimiento real de los recursos de apoyo disponibles. La segunda, los procedimientos de seguimiento tras comunicar una incidencia, un aspecto que genera desconfianza si no se percibe una respuesta clara. La tercera, el refuerzo de las estrategias de prevención. Estas conclusiones orientarán las decisiones de gestión en los próximos meses.
En una segunda fase, el proyecto incorporará grupos focales con profesionales sanitarios para profundizar en qué mejoras son viables en la práctica. Los socios europeos desarrollarán después iniciativas adaptadas a cada entorno hospitalario, con especial atención a la prevención y al apoyo al personal. La participación en el proyecto permite además compartir experiencias con otros sistemas sanitarios del continente.
La perspectiva a medio plazo apunta a que las medidas que surjan de 'Brave-Wow' puedan convertirse en protocolos estables. El reto será traducir los diagnósticos en cambios visibles para quienes atienden a diario a los pacientes, y comprobar si la mejora del clima laboral se traduce después en una mejor calidad asistencial.