Asturias activó el Código Ictus 732 veces en 2025, un 3,5% más que el año anterior
Asturias activó el Código Ictus 732 veces en 2025, un 3,5% más. Coordinación 24 horas y nuevas claves de trombectomía en el protocolo actualizado.
Asturias activó 732 veces el Código Ictus en 2025, lo que supone un incremento del 3,5% respecto a las 707 activaciones registradas en 2024. La cifra equivale a más de dos activaciones diarias en toda la comunidad autónoma.
El protocolo es el dispositivo que coordina la atención a los accidentes cerebrovasculares, en los que la rapidez de respuesta resulta determinante. Su última actualización consolida la coordinación asistencial especializada durante las 24 horas, los siete días de la semana, en todo el territorio asturiano. La consejera de Salud, Concepción Saavedra, presentó los datos durante una jornada organizada por la Sociedad Neurológica Asturiana.
El trasfondo de la reforma es la integración de servicios que, hasta ahora, funcionaban de forma más separada. El documento articula la actuación de los servicios de emergencias, la atención primaria y los hospitales, con el objetivo de ofrecer una respuesta homogénea con independencia del punto de la región donde se produzca el episodio. Esa homogeneidad es, en la práctica, uno de los argumentos centrales del Gobierno autonómico para defender el modelo.
Los datos de actividad permiten dibujar el perfil de los pacientes. El 53,83% fueron hombres y el 46,17%, mujeres, y el 84,2% superaban los 60 años. El tiempo medio entre la activación del protocolo y la llegada al hospital fue de 53 minutos. El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) atendió al 91,4% de los casos, mientras que el Hospital Universitario de Cabueñes recibió el 8,61% restante.
Por zonas sanitarias, el dispositivo se activó 149 veces en el área I (Occidente), 267 en la II (Centro-Suroccidente) y 316 en la III (Oriente). La distribución refleja el peso demográfico y la extensión de cada área, aunque el análisis detallado de estos números exige contrastarlos con la población de referencia de cada zona.
La revisión incorpora novedades clínicas relevantes. Los equipos podrán valorar tratamientos de trombectomía en pacientes seleccionados hasta 24 horas después del inicio de los síntomas, siempre según los criterios clínicos establecidos. Además, la comisión de seguimiento del Código Ictus asumirá un papel más activo en el análisis de indicadores y en la detección de incidencias, con el fin de reducir tiempos y mejorar resultados.
El Gobierno presenta el protocolo como un proceso vivo, que deberá adaptarse a los avances científicos y organizativos. Queda por ver si la mejora de los tiempos de traslado se sostiene en los próximos años y si las nuevas indicaciones terapéuticas se traducen en más pacientes tratados con éxito. La evaluación continua que plantea el documento será el principal instrumento para responder a esa pregunta.